Bahienses: Sergio Hernández piensa en Europa
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Siendo entrenador libre en este momento y con la dirigencia de Peñarol intentando extender el vínculo con el bahiense, Oveja apunta a regresar al viejo continente para continuar su carrera.

Es el entrenador más ganador en la historia de nuestra Liga. Viene de lograr un doblete con Peñarol en su cuarto año al frente del equipo de Mar del Plata (tres finales y una semifinal) pero ahora su objetivo principal parece apuntar del otro lado del Atlántico.

Tras haber conducido al Lobos Cantabria de la LEB española en la campaña 2002/03, con enormes ocho años más de experiencia busca revancha en las mejores ligas de Europa.

El bahiense fue entrevistado por Fabián Pérez y José Montesano en UnocontraUno Radio (de lunes a viernes de 12 a 13 horas por AM990 Radio Splendid) y a continuación los mejores momentos de la nota.


- ¿Cómo estás después del campeonato, de los festejos que no paran y de tu cabeza que tampoco para?
- Ahí, intentando descansar, intentando disfrutar de la realidad. Uno intenta disfrutar durante la temporada pero a veces es complicado entonces es sabio después de la postemporada el poder disfrutar. No sólo cuando uno sale campeón, sino también cuando las cosas salen como uno quería. Hay veces que salen mal y la postemporada es más dura. Hay muchos equipos que esta temporada han conseguido sus objetivos y seguramente estarán disfrutando del receso igual que yo. Un poco menos felices posiblemente, lógico que el campeón esté siempre un poco más contento. En definitiva hubieron muchos equipos que tuvieron a la altura de lo que esperaban y otros que incluso la superaron.

- ¿Cuál es el balance en general de la liga, una de las mejores de los últimos años?
- Muy bueno. Gracias a Dios los últimos 3 o 4 años venimos diciendo lo mismo, que es la mejor. Después de aquel problema que tuvimos con el éxodo casi obligatorio, que expulsaron a mucha gente del país con la crisis del 2001. Porque el primer éxodo fue sano, bueno y necesario, dando todos los réditos que nos dio después, pero el otro no me entusiasmó tener 200 jugadores o más fuera del país. Eso hizo bajar. Además cuando el dólar se disparó era imposible tener norteamericanos de más de cinco mil dólares y no podías competir contra nadie. Hoy han vuelto muchísimos jugadores, la mayoría de los jóvenes están acá, los extranjeros han mejorado su nivel y la liga volvió a tener el nivel que se le conoció en los primeros años.

- ¿Cómo fueron las horas posteriores a conseguir un nuevo título?
- La realidad para el campeón todo termina después de la fiesta de la AdC, que es la entrega de premios y donde ahí tomás consciencia que sos el campeón. Hay veces que hasta ese momento todo parece un sueño. Si bien Peñarol tiene preparada otra fiesta para el orto fin de semana, el 25 de junio, ahí con los festejos y disfrutando de la familia uno siempre piensa en el futuro como lo piensan ustedes. Hasta cuando tenés trabajo tenés planes a futuro y tratás de saber lo que vas a hacer, pero no ocupa mi mayor atención hoy eso. Trato de tener el descanso que necesitaba, de disfrutar de mi familia, del ocio sin tener que acostarme y tener que pensar cómo defender a tal o cual al día siguiente o en lo que se venga. Cuando desaparece todo eso es raro y además como yo venía con el tema de la Selección, los 20 días que podías tener, si los tenías entre la Liga y el inicio con la Selección era raro porque ya tenías en la cabeza a quién ibas a citar, armar la lista, a quién cortabas que es un momento de estrés, y una vez que tenías el equipo conformado la preocupación era el torneo. Ahora me parece muy raro todo esto que me está pasando pero lo disfruto mucho.

- Siempre comentaste sobre la mística que tiene Atenas, que siempre está y que cada vez que entrabas a un playoffs te cruzabas con ellos ¿consiguió algo de esa mística?
- Yo creo que Peñarol está siguiendo los pasos que hizo Atenas en el transcurso de la Liga. No nos olvidemos que Atenas acaba de jugar, solamente de Liga Nacional, su 16ta final. Es una locura. Tampoco Peñarol pretende dentro de 15 años tener 16 finales jugadas, porque ponerte objetivos así tan matemáticos y tan altos, a veces tendés más a la frustración que al éxito. Lo de Atenas es un caso de los pocos que hay en el mundo, es muy difícil de lograr. Lo que busca Peñarol, desde el primer día que yo vine acá, a su manera y a su estilo, es intentar copiar estilos. Sí lo que busca es ese verdadero objetivo que está más allá del título que es ser protagonista siempre y lograr eso, que ya Peñarol sea una marca registrada, que esté más allá de una o dos ligas que le vaya bien. Atenas es una marca registrada, en el mundo, no sólo en Argentina. Peñarol intenta serlo, está por buen camino y ya lo está logrando.

- Hoy sos entrenador libre e imagino que tenés dos chances: una es seguir en Peñarol y la otra posibilidad es seguir en Europa, algo que te seduce. ¿Las otras sería buscar alguna selección en América o en alguna de las dos o tres ligas fuertes de nuestro continente?
- Lo de la selección está descartado. Ya tuve la oferta de Puerto Rico, que ocurrió el mismo día que yo dejé de ser entrenador de la Selección Argentina. Salí de la reunión con Germán Vaccaro y sonó el teléfono: era Carlos Beltrán de Puerto Rico (N. de la R.: presidente de la Federación boricua) para ofrecerme la selección y ese mismo día yo le dije que no. Yo no digo que esté mal si otro lo hace, a mí me parecía que no correspondía así que estaba totalmente descartado. Después, yo soy un entrenador profesional y si veo un buen proyecto allá iré. La verdad es que tengo todas las miradas puestas en Europa, pero está complicado. Y ojo, esta es una cuestión mía, no es que los de Europa me quieran a mí, yo quiero ir a Europa, porque sino parece como que ‘¿y quién lo quiere?’. No me ha pedido nadie. Si en otro momento, pero hoy, con todo el dolor del alma que signifique irme del país, sí estaría con la maleta armada para irme a algo que yo considere que es un salto de calidad para mi carrera, un desafío nuevo. Pero está muy complicado porque la crisis en Europa ha pegado duro, en España que es donde más chances tenemos de recalar los argentinos está todo muy difícil. Sé que estuvo mi nombre en una posible lista de candidatos en el Valencia cuando hubo un cambio, pero ya no lo estoy porque ya arregló Paco Olmos.


- ¿Podría arrancar la Liga Nacional estando vos sin equipo esperando quizás un recambio en la liga española?
- No está dentro de mi ideal. Sinceramente, pero puede pasar. Yo soy medio raro para estas cosas. Lo podría llegar a hacer si no aparece nada que me seduzca realmente, pero no por una cuestión de esperar a que corten alguien en Europa, o el rechazar ofertas que me puedan interesar simplemente por estar esperando que corten a alguien en Europa. Prefiero tener una cláusula con algún equipo sin que desarme la estantería. Peñarol me lo he dicho siempre, si uno está acá y viene el Real Madrid, nosotros vamos a negociar para que vayas, por decir un nombre. No pretendo dirigir al Real, al Barcelona, Caja Laboral, CSKA, Olympiacos o Panathinaikos, no porque no me sienta a la altura sino porque miran para otro lado. Yo prefiero mantenerme activo. Lo que sí está claro es que la elección que yo tome para dirigir el equipo que sea, para mí va a ser el mejor equipo del mundo y la competencia en la que dirija va a ser ‘la NBA’, eso lo tengo claro. Ni que Peñarol ni ningún otro equipo de la Liga Nacional sea menos que otros, lo que sí me parece es que si pretendo un crecimiento en lo profesional, en Europa es el destino indicado. En América, la mejor liga es la de Argentina, no hay ninguna duda. Además el predominio en la Liga Sudamericana lo demuestra, hoy los salarios están a la altura de las otras ligas, la organización es superior, el nivel de juego colectivo que hay en Argentina no la hay en otra liga de América. Tendría que haber una oferta muy especial, de un equipo muy especial que puede hacerme ir de Argentina que no sea Europa.

- Si no, te quedás en Peñarol.
­- Peñarol es súper tentador. En Argentina no podría estar mejor en ningún otro lugar que no sea Peñarol. Hoy es mi casa y es un equipo que sigue apostando por más, que ya tiene medio plantel armado, que va a ir otra vez por el título, por la Liga de las Américas. Poniendo el piso de Peñarol, es muy difícil dar un salto de calidad. Solamente hoy Europa te lo permitiría, no hay otro lugar. Si aparece Dubai, con 10 millones de dólares ahí me voy. Hoy Peñarol es tentador para cualquier entrenador del mundo, sinceramente. Es un club fantástico con todo lo que uno puede desear como entrenador. Pero me agarran estas locuras de intentar un desafío nuevo y esperaré lo que sea necesario si algún loco del viejo mundo mira para acá.

FUENTE: Básquet Plus

FOTOGRAFÍA: Ligateunafoto.com

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