Bahienses: Manu y los Spurs siguen en baja
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San Antonio puso toda la carne en el asador (aunque con varios jugadores tocados), pero no fue suficiente: Boston jugó un partido estupendo y le provocó a los Spurs la peor racha en 14 años.

No era un partido más para San Antonio. 1) Porque era local. 2) Porque venía de 4 derrotas consecutivas. 3) Porque el rival era Boston. 4) Porque no quería que se pierda más terreno en la punta de las posiciones globales.

Por eso, también, los Spurs pusieron a todo su arsenal en cancha, pese a que varios (Duncan, Ginóbili, Parker), venían sin jugar por lesiones de distinta gravedad. Buscaron mandar una señal. Pero salió mal.

Si bien San Antonio llegó a manejar por momentos el trámite del encuentro, nunca lo logró de forma muy cristalina, sino un tanto forzada, con Parker pasando por encima de todo rival y Duncan demostrando que todavía puede. Pero, aún al frente, las cosas no pintaban del todo bien.

Una de las estrategias fue liberar el tiro exterior de Rondo, y el base no solamente aceptó el desafío, sino que la metió como nunca de 5/6 metros. Encima, hizo jugar al equipo, que se pasó la bola con mucha solidaridad.

Los Spurs llegaron a tener 7 de luz en algún momento del segundo cuarto, pero se fueron al descanso largo igualados en 49 y de ahí en más les costó muchísimo, porque en ataque se vieron muy limitados por la enorme defensa de los Celtics y por la baja puntería de tres, una de sus armas letales.

Si en San Antonio no funciona uno de los tres grandes (en este caso, salvo ocasionalmente, Ginóbili), la pelota no entra de larga distancia y los suplentes no aportan mucho gol, las posibilidades del equipo bajan considerablemente. Sobre todo si enfrente está Boston.

El momento clave fue promediando el tercer cuarto. San Antonio ganaba 67-63 y Boston le clavó un 10-0 que le dio 6 de ventaja y control del partido. De ahí en más fue para el local remarla y remarla, para ahogarse siempre en la orilla.

Garnett fue el encargado de martillarle los clavos al cajón con tres conversiones seguidas de 5 metros que cortaron cualquier intento de recuperación texana. Terminó siendo 107-97 el triunfo de Boston, que tuvo en Rondo a su figura (22 puntos, 14 asistencias, 0 pérdidas), pero excelentes lugartenientes en Garnett (20 y 9 rebotes) y Pierce (21 y 11).

En San Antonio solo anduvieron a nivel Parker (23 puntos y 8 asistencias) y Duncan (20 y 13). Manu estuvo muy irregular: 9 puntos (3/7 dobles, 1/6 triples), 3 rebotes y 6 asistencias en 33m18s. Los Spurs tienen ahora marca de 57-18 (2.5 victorias de ventaja sobre Chicago) y llevan cinco caídas en fila, algo que no pasaba desde abril de 1997 (6).

FUENTE: Básquet Plus

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