Hindú, cantera de grandes jugadores
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La historia de Hindú Club data de 1927, cuando en Córdoba un grupo de jóvenes con gran entusiasmo conformaron la primera comisión directiva de la institución.

El vigor de los participantes en el nuevo proyecto los llevo a conseguir un terreno en la calle Sarmiento, lugar donde construyeron las bases de un club formador de grandes talentos.

Nuestra Institución fue fundada en 1927 por un grupo de jóvenes soñadores que aun cuando no avizoraban la idea completa, su espíritu inquieto hacia divisar un futuro institucional importante, bajo el nombre de Hindú Club, un 25 de Mayo dábamos los primeros pasos”, recordó Rubén Whelan, presidente de Hindú.

Los años venideros tendrían frutos. El básquetbol fue el deporte que nació con el club, por eso no es casualidad que el “H” se haya convertido en una inagotable cantera de jugadores.

Si bien siempre tuvimos una destacada participación en los torneos locales y provinciales, nuestro verdadero protagonismo lo alcanzamos en los albores de la Liga Nacional de Básquet. Por entonces se jugaba el Campeonato Nacional de Clubes Campeones (1978-1980), que fue la semilla que luego León Najnudel convirtió en la actual LNB”.

“Nuestra estrategia fue sostener en el tiempo a los cuerpos técnicos y brindarles los elementos necesarios para obtener una excelencia dentro de nuestras posibilidades. Muchas veces los resultados aceleran los procesos, a la vez existen clubes que transitan su vida institucional sin ninguna estrategia, por eso es que creo que sostener una idea clara nos permitió disfrutar de ver como jugadores del club alcanzaron un protagonismo importante dentro del básquet argentino”.

Muchas veces los clubes de nuestro país, además de brindar un espacio físico para practicar un deporte, cumplen una función de contención social de vital importancia para la formación de los niños.

Este es el caso de Hindú; así lo recuerdan Juan Pablo y Gastón:

Gastón Whelan: “Hindú va más allá de un club, es una segunda familia. Se prioriza la formación del individuo, con sus respectivos valores.
Si bien los logros y la competencia son importantes, en este club se le da un segundo lugar, haciendo primordial el crecimiento de los chicos, su contención, el desarrollo de amistades y otros valores más importantes a nivel personal. Cada vez que alguien ingresa al club, inmediatamente se convierte en un 'hermano' más para la familia. Da gusto ir a jugar a Hindú, no sólo por el crecimiento y el desarrollo basquetbolístico, sino porque uno se siente contenido en un ambiente familiar”.

Juan Pablo Vaulet:Fue un club que me ayudó a desarrollarme no solo como jugador de básquet sino también como persona. Los años que estuve ahí crecí y maduré muchísimo en todos los aspectos. Hindú es un club que está rodeado de buenas personas, y eso me facilitó y también me ayudó muchísimo. Estoy muy agradecidos a ellos”.

Cómo en aquellas tardes cordobesas, hoy tres chicos nacidos en Hindú Club se divierten de la mano de Bahía Basket, compartiendo minutos en la máxima competencia.

GW: “Bahía Basket me abrió el camino y me dio las herramientas necesarias para conocer desde un primer momento nuestra liga. Deposito su confianza en mí y desde ese momento me ayudó a desarrollarme y encaminarme en la senda del profesionalismo. Estoy muy agradecido porque en ningún momento me sentí aislado ni solo”.

JPV:Estoy muy agradecido a Bahía Basket, que no solo me da la posibilidad de jugar la Liga sino también de aprender y desarrollarme en este nivel. Creo que acá es el lugar perfecto para que me pueda desarrollar como jugador, tengo que aprovecharlo al máximo.
Desde el momento que me llamaron hasta el día de hoy me sentí muy contenido y protegido”.

Santiago Vaulet: “La posibilidad que me dio Bahía Basket es algo increíble. Poder estar en un equipo profesional es algo que tengo que aprovechar al máximo cada momento. Estoy muy feliz y muy cómodo en la ciudad”.

Por último estas promesas del básquet argentino nos cuentan las sensaciones de jugar juntos en Liga Nacional.

GW: “Es una sensación muy buena. Son amigos a quienes conocí en la etapa de Hindú, donde compartimos y recordamos permanentemente anécdotas de entrenadores, jugadores, viajes, etcétera.
Además, nos conocemos dentro de la cancha y eso facilita las conexiones entre nosotros”.

JPV:Es algo muy lindo, porque ya los conozco de antes. Me pone muy contento saber que venimos del mismo club. Con mi hermano mucho más porque por más que vengamos del mismo club, también es alguien que conozco muchísimo de toda la vida. Estas cosas no son normales, así que las trato de disfrutar al máximo todos los días”.

SV: “Estoy muy orgulloso de poder jugar con Gastón y Juampi. Nunca imaginamos jugar los tres juntos. Es algo muy lindo poder jugar con ellos. Esta bueno sentirse en familia”.

Foto: Germán Ruiz

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