Juan Pablo Vaulet: “Jugaba contra el rival y contra el dolor del tobillo”
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Por Fernando Rodríguez / Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Vaulet está procesando la felicidad de la elección en el draft y la frustración por quedar marginado del Mundial Sub 19. Se lo nota con muchas expectativas por lo que viene con Bahía Basket.

Un paso más en la recuperación dio Juan Pablo Vaulet. Ayer dejó las muletas. Ya puede pisar prácticamente con total normalidad, sobre la bota que le recubre el tobillo derecho.

Regresó a la ciudad, tras pasar algunos días en Córdoba con su familia. Está fuerte. Mentalizado de que todo pasa.

Vivió mucho de golpe. Terminó siendo revelación de la Liga Nacional, después de superar una lesión complicada. Viajó con toda la ilusión al Mundial Sub 19, en el camino fue drafteado por Charlotte (posición 39), lo canjearon a Brooklyn y, todo, o casi todo se derrumbó cuando le diagnosticaron una fractura por estrés en el tobillo derecho.

“Fueron sensaciones encontradas -admitió Juampi-. Me sentía frustrado por quedar afuera del Mundial y, a la vez, ilusionado por haber sido elegido en el draft”.

Su inclusión en los elegibles para el draft 2015 sorprendió a todos, casi tanto como la elección, el 25 de junio.

Juampi compartía habitación con José Vildoza en la concentración argentina. La ceremonia del draft, que comenzaba a las 3 de la mañana de Grecia, se hizo larga.

“Yo pretendía dormirme y al despertarme enterarme qué había pasado. Pero se me hizo muy difícil -reconoció-. Me comía la ansiedad. Estuve exitado toda la noche. Lo seguí por Internet. Cuando me nombraron sentí alivio y me puse muy contento”.

-¿Cómo viviste esas horas?

-Lo primero que hice fue tratar de no entrar mucho a las redes sociales, porque si bien era todo positivo, no quería que me desenfocara del Mundial. Trataba de evitar el contacto con el mundo exterior. Pero claro, no era una noticia más. ¡Había sido drafteado..!

-¿Dimensionabas lo que podía generar la elección?

-Tenía ilusión, aunque, en el mismo momento no dimensioné lo que pasaba. No quería que me perturbara, porque dos días después necesitaba enfocarme en el torneo. Sí, con el tiempo, empecé a reconocer el valor que tuvo el esfuerzo personal, el de mi familia y el apoyo de Bahía. Me pasa que no sé cómo agradecer a toda la gente que me ayudó.

-¿Te sentiste observado después de la elección?

-Sí, es inevitable.

-¿Cómo lo asimilaste?

-Pensando que había llegado al draft por todo lo hecho anteriormente. No tenía que intentar cambiar nada. Y trataba de ser yo, como siempre.

La confirmación en el draft lo ayudó a sobrellevar el dolor de esa molestia con la que estaba aprendiendo a convivir.

“Estuve unos días parado y llegué prácticamente sin haber entrenado -recordó-. De todos modos, consideraba que, con el paso del tiempo y reposo lo superaría. Ya después, a veces se me mezclaban las sensaciones y el dolor me hizo olvidar del draft. Jugaba contra el rival y contra el dolor del tobillo”.

Los dos primeros partidos ante Turquía y China soportó el dolor. Contra España jugó sólo 4 minutos. Fue el final.

“Sabía -consideró- que era momento de parar”.

-¿Tuviste sentimiento de culpa por tener que bajarte tras la elección, o lo asumiste como parte del riesgo del deportista?

-En ese momento uno siente un poco de culpa y se pregunta qué van a pensar. Pero debe admitirse que es parte del deporte.

-¿Se te vino a la cabeza el fantasma de lo vivido en Sunchales?

-Esa experiencia me sirvió para poner freno a tiempo. Porque cuando me lesioné del otro pie seguí hasta que se agravó. Si repetía terminaba igual.

-¿La noticia de tener que operarte la tomaste con naturalidad?

-Era la única forma de recuperarme. No quedaba otra.

-¿Te daba tranquilidad estar rodeado de la gente que te eligió?

-Sí. Sobre todo por la importancia que le dieron a la lesión. Me trataron muy bien.

-¿Cómo fue vivir por dentro el mundo NBA?

-Me sorprendió lo que rodea al propio juego. Las canchas de entrenamiento, los hoteles, la cantidad de gente cumpliendo diferentes funciones...

-¿Y en lo deportivo?

-Tienen gran capacidad atlética y no paran de correr. Ahí está la diferencia.

-¿Qué tendrías que hacer para tener chances?

-Mejorar el tiro y prepararme mejor físicamente. Después, seguir ganando experiencia acá en Bahía y desarrollando mi juego.

-Viajaste para jugar un Mundial y con la ilusión de ser drafteado. ¿Cómo asimilaste no poder cumplir con todo?

-Lo tomé con mucha tranquilidad y entendiendo que es parte del deporte. Sí me pregunto por qué dos fracturas en dos años.

-¿Puede haber influido la sobrecarga del peso en el pie que tenías sano?

-Puede ser. Lo pienso. Inconscientemente uno fuerza más el otro pie, pero...

-Ya está. Lo tenés asumido...

-Sé que esto es pasajero. En cuatro meses voy a estar jugando como antes.

Sobre gustos

Se ilusionaba con jugar al lado de LeBron James o Kobe Bryant.

Personal. Juan Pablo Vaulet fue el octavo jugador argentino en ser elegido en el draft de la NBA. Nativo de Córdoba, tiene 19 años y la última temporada ya jugó la Liga Nacional por Bahía Basket.

Objetivo. “Ellos (Brooklyn) me eligieron para más adelante. Todo lleva un proceso. Yo, ahora, no me siento preparado para jugar allá. No quiero apresurar los procesos. Si algún día puedo llegar, bienvenido. Primero tengo que recuperarme y después sí, no sé en cuánto tiempo, tal vez pueda jugar en la NBA. Todo dependerá de mí”.

Dueños. “Al draftearme ellos tienen mis derechos. Si viene un equipo a hablar conmigo no puedo escucharlo. Dependo de Brooklyn”.

Sin camiseta. “Siempre me gustó LeBron James y los Lakers de Kobe. Obviamente, los Spurs, por Manu y lo que hicieron estos años. Pero no soy fanático de un equipo en particular”.

Todo bien. “Cualquier equipo que me drafteara me iba a poner feliz. No tenía preferencia. Sí pensaba: “¡qué bueno sería jugar con LeBron en Cleveland, o con Kobe en los Lakers! Pero me daba lo mismo cualquier equipo”.

"Habrá más miradas sobre mí"

-El armado de Bahía Basket obligará a los jóvenes a tener que asumir mayor protagonismo. ¿Es positivo para el desarrollo individual?

-Sí. Vamos a ser muchos chicos. A Pancho (Jasen) y Jamaal (Levy) los conocemos y creo que será buena la mezcla de juventud y experiencia. Los más chicos vamos a tener mayores responsabilidades. Será una gran oportunidad y habrá que saber aprovecharla. La mayoría ya jugamos la última Liga. Sabemos que no es fácil. Pero si nos proponemos, nos puede ir muy bien.

-¿Considerás que, a raíz de tu explosión, tanto la exigencia como la oposición será superior a la que tuviste la temporada anterior?

-Será un gran desafío. Obviamente que habrá más miradas sobre mí.

-¿Te gusta?

-Uno tiene que tomarlo como una motivación, pero sin acelerar nada, siguiendo el mismo camino que hasta ahora.

-¿Te motiva la llegada de tu hermano?

-Sí, claro. Con él jugamos juntos en Córdoba. Ahora, nos tocará hacerlo profesionalmente.

-¿Lo ves sumando minutos a pesar de sus 16 años?

-Dependerá de él. Viene con el objetivo de seguir mejorando. Si puede jugar, genial. Está haciendo el mismo camino que yo. Lo importante es que aprenda.

Fuente y foto: lanueva.com