Mariano Bo: “El básquet tiene una oportunidad única de posicionarse como modelo de gestión dentro del deporte argentino”
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Mariano Bo es el director general de Weber Argentina y factor clave en el armado del plan que está llevando a cabo Estudiantes de Bahía Blanca con Pepe Sánchez desde hace 3 años. Ama el básquetbol, pero tiene la visión de un empresario. Y cree que la Liga tiene un potencial enorme para desarrollar.

Como ocurre muchas veces, detrás de una imagen fuerte hay una cabeza. Y, en este caso, detrás del proyecto de Bahía Basket, llevado a cabo por Pepe Sánchez, estuvo y está Mariano Bo. ¿Quién es? Es un exjugador de básquetbol, amateur, que sigue despuntando el vicio en los veteranos de Morón, pero además director general de Weber y vicepresidente de Saint-Gobain Argentina, filial de la central francesa, dedicada a productos premezclados para la construcción. Desde hace tres años, Weber le pone el nombre a Bahía Basket, o a Estudiantes, como usted prefiera, en una alianza estratégica que hicieron Bo, a través de su empresa, y Pepe Sánchez. Algo inusual desde varios puntos de vista, pero sobre todo desde el armado de un proyecto con pautas y plazos como raramente se han visto en el deporte argentino, y menos en el básquetbol. Bahía Basket mostró lo que Bo y Pepe armaron durante un buen tiempo, sacando el foco central de la historia en el resultado deportivo. Estudiantes ganó en este período el premio a la mejor dirigencia los tres años, demostrando que se podían hacer cosas impensadas, como presentar un buen espectáculo, armar un equipo de trabajo profesional y amplio, hacer acciones sociales y generar recursos genuinos, prácticamente sin apoyo gubernamental.

En estos momentos de cambios, creímos oportuno escuchar a Bo hablando de la Liga en general, porque siendo empresario, más allá de su cariño al básquetbol, es capaz de ver la potencialidad de la Liga sin el fanatismo de los que estamos dentro.

- Me gustaría saber cómo ves vos esta historia de la Liga. Los que estamos adentro, en cualquier función, tenemos una visión sesgada, pasional. Vos tenés la chance de analizarla como simpatizante, pero sobre todo como empresario.

. No estoy metido en el día a día, que te hace perder un poco la visión de mediano y largo plazo. Yo me remitiría a una entrevista que le hicieron a Paco Fuster, presidente de Estudiantes de Bahía, hace poco. Si vos analizás a la Liga como un sistema, el único eslabón amateur es el dirigencial. Hay un nivel de profesionalismo muy alto en jugadores, entrenadores, árbitros, etc. De hecho, del mundo lo vienen a buscar. Pero el rubro dirigencial es mayormente amateur. Y es el punto débil, a mi entender.

- Eso tiene varias patas. Una es un tema idiosincrático argentino que tiene que ver con el club social apartado, digamos, del negocio. Y eso lleva muchas veces a que ese fanatismo que tienen los dirigentes impida entrar profesionales.

. Sí, para mí lo primero que hay que hacer es un diagnóstico y asumir la situación que existe. Plantearse los objetivos. ¿Qué quiere ser la Liga Nacional? ¿Quiere ser una competencia de clubes semiprofesional? A veces pareciera que sí. Pero cuando uno ve los montos de los contratos y demás, piensa que es absolutamente profesional. Contrariamente a lo que la muchos piensan, para mí el problema más grande de la Liga no son los recursos económicos. La Liga no es mejor no porque no tenga plata. El tema es que no están muy claros los objetivos ni cuál es el plan. O yo no lo ví. Y para mí eso pasa por fortalecer con profesionales el ámbito de la gestión. Que muestre niveles de profesionalismo similares, al menos, a los que se ven en jugadores y entrenadores. Si vos ves el nivel de planificación de un entrenador, es de primer nivel.

-¿Es más fácil o más difícil hacerlo en el básquet, dentro de lo que es hoy el deporte argentino?

. El básquet tiene una oportunidad única de posicionarse como modelo de gestión dentro del deporte argentino, porque tiene calidad deportiva, tiene materia prima. Si se le da rosca a eso, tiene una chance muy interesante. Yo lo veo muy claro eso. Entiendo que no es tan difícil de lograr. Y con ese plan, el potencial de atraer sponsoreo de calidad es muy importante. Es un círculo virtuoso. Lo de la asistencias a las canchas es relativo, porque en ningún sponsoreo la pata fuerte es la presencia en la cancha, sino la exposición. El retorno de la inversión del sponsor, primero, es la visibilidad que tiene. No es lo mismo que te televisen una, dos o cinco veces por semana. Y no es lo mismo que el espectáculo sea de una calidad u otra. Hay que verlo a través de la cámara de la televisión. Lo primero es presentarlo bien para que pueda ser transmitido. Yo no estoy en contra de la pasión. De hecho, no quiero que se transforme en un teatro, pero quiero que haya reglas de convivencia, que no copiemos lo peor del fútbol. Eso lo hace solamente más violento. No hay que tomar caminos que otros deportes están tratando de dejar. Tenemos que pensar en adaptar la infraestructura de forma inteligente. En principio, buscar la mayor difusión del producto. Para eso tiene que haber profesionales pensando en cómo va a ser cada transmisión, dónde van a estar las cámaras y cómo se va a ver por tele. Eso ya sería un paso adelante. De alguna manera es lo que hicimos en el proyecto que apoyamos como sponsors. La transmisión en el Casanova de Estudiantes está claramente por encima del promedio. Tiene buena iluminación, se ve bien, no ves huecos, las tribunas están pobladas...

-¿Vos tenés tu teoría de por qué está yendo poca gente a la cancha?

. Sí, y también por qué tiene poca difusión. Es un espectáculo muy para fanáticos. Yo lo veo por televisión, porque me gusta, y cuando una cámara enfoca un aro todo despintado, la ilusión me baja 20 puntos. Cuando veo una tribuna que no tiene cierre vertical, y un tubo fluorescente en la pantalla, o un telón, o la estética no cuidada, con los sponsors todos de distinto tamaño, o las barandas despintadas, y adentro de la cancha hay un plantel que vale 8 o 10 millones de pesos, no se entiende.

- De hecho, un gran cambio a favor fue imponer los leds en los partidos televisados.

. Seguro. Cada club tendría que ver las transmisiones de su estadio y compararla con otras ligas. No la NBA, porque es otra cosa. Y ver cuáles son las diferencias. Para cuidar el producto. Para que no sea el fanático el único que vaya. En el Casanova habrás visto que se amplió el público que va a la cancha, no es solamente el histórico hincha de básquet. El espectador se tiene que llevar algo. Es fundamental que el que no es tan fanático vaya, para darnos volumen económico como para mantenerlo y mejorarlo. Ahora, si hay violencia en el estadio, si el lugar es incómodo, si solo vas a ver un partido y ese día te toca uno malo, te volvés a tu casa sin nada. No quiero decir que tenga que haber porristas. Pensémoslo con nuestra cultura e idiosincracia. Pero el espectáculo tiene que tener un atractivo que exceda el partido.

- Cuando te uniste a Pepe, ¿tenías en tu cabeza lo que se podía hacer antes, o fue una unión de ambas ideas?

. No se quién fue el huevo y quién la gallina. Nosotros, como estrategia de posicionamiento de nuestra marca en el mercado, tenemos la obligación de maximizar la visibilidad de mi producto. Y que por cada peso que pongo, me retorne la mayor cantidad posible. Nosotros habíamos analizado varios deportes y en el básquet no volvía, por la cantidad de transmisiones, la difusión en sí. Sabíamos que teníamos que generar algún elemento diferencial para generar una mayor difusión. Faltaba un proyecto de estas características. Después podés estar de acuerdo o no, pero definitivamente se habla del proyecto. Queríamos probar que las cosas se podían hacer de otra manera. En ese sentido nos fue bien, porque la percepción de la gente es que pusimos mucha más plata de la que en realidad pusimos. Ahí tenés un buen elemento de difusión. No hubo que imponer nada, porque Pepe estaba convencido también. El otro tema fue que nosotros no participamos de ninguna manera en el aspecto deportivo. Colaboramos en lo organizativo y en la gestión.

- Desarrollame las patas que siempre comenta Pepe, que son gestión, visión, etc.

. Esto es un sistema con tres segmentos: el alto rendimiento, los clubes de barrio y el deporte social. Es una pirámide y cada uno tiene un rol fundamental. El deporte social es básicamente atraer chicos a practicar un deporte. Chicos que normalmente no entrarían a un club de barrio. El club de barrio forma ciudadanos. No forma deportistas. El deporte es una excusa para transmitir valores, y porque de alguna manera el sistema económico-social en el que vivimos es de competencia. Entonces formás personas que después están más habilitados para desarrollarse en el entorno laboral.

- Hoy están muy de moda las charlas de jugadores o entrenadores hablando en empresas sobre trabajo en equipo y liderazgo.

. Exacto. Yo viví practicando deportes de chico un montón de esas cosas. Lo que hay que armar es una red donde los clubes de barrio tienen que estar en contacto con proyectos de deporte social. Si vos atraés 100 chicos donde uno tiene talento, lo mandás al club. El deporte social debe nutrir al club de barrio. Los clubes de barrio forman personas y el subproducto es un jugador con talento. No puede un club de barrio cambiar su lógica porque le apareció un jugador con talento y meterse a competir en el deporte híperprofesional. El tema es cuando se confunde todo eso y los clubes se meten a jugar un juego grande, que es distinto, donde hay que tener mucha plata y se producen los problemas. El club de fútbol es otra cosa. Un error de cálculo en el proyecto basquetbolístico no les genera más que un pequeño desvío. Un error de cálculo en un club de barrio le puede hacer perder parte de su patrimonio. Nosotros dijimos: hagamos un proyecto de gestión para cada segmento. Pero hagámoslo. Un tema que tenemos acá es que somos grandes teóricos e invertimos mucho tiempo en eso, pero nos falta la acción. Hay un cortocircuito entre una cosa y otra.

-¿Eso tiene que ver con el problema que tenemos para armar cosas a largo plazo?

. Es que cuando proyectás algo a largo plazo tenés que tener capacidad de planificación, porque si no no arribás nunca. Nosotros con Bahía Basket hicimos el armado para los tres segmentos, y así es como creemos que se tiene que planificar el alto rendimiento. Yo creo que si un club de barrio quiere pasar al alto rendimiento, tiene que hacer una figura juríca aparte, y una gestión acorde al alto rendimiento. Que no comprometa al club. Si Estudiantes hubiese tenido esto separado en su momento, no hubiera vivido la situación que vivió.

- La sensación es que un dirigente común de un club pueda hacer eso por su cuenta, sin el asesoramiento de gente especializada.

. No es tan difícil. Primero hay que tener la visión de que querés eso. Nosotros queremos generar un plan de gestión para cada ámbito. Así como hicimos con el del alto rendimiento y cualquiera lo puede copiar, dentro de poco vamos a tener el plan de gestión para el club de barrio y el plan de gestión para el deporte social. Vamos a poner un organigrama para cada uno. El de club de barrio lo estamos haciendo en Morón, para tener un parámetro con escala similar a muchos otros de Argentina. Un club que en su momento participó de la Liga y que en su plan estratégico, una de las premisas que tiene es que renuncia a participar del alto rendimiento. Lo primero que hay que saber es cuál es tu lugar en el mundo. Cumplir bien tu rol. Una vez que cumplas eso, podés ver de participar en otro segmento.

- Hablando de los clubes de la Liga. ¿Tiene que haber una bajada de línea desde la AdC o cada club debe manejarse individualmente?

. Cada proyecto debe buscar su base de sustentación. Y decir qué es. Qué quiere ser, a qué apunta. No quiero ser juez. Si un gobierno provincial apoya un proyecto deportivo, para mí está bien. Y si los votantes apoyan a ese gobierno, no hay nada que reclamar. Hay una lucha muy importante que tenemos como sociedad que es el problema del sedentarismo. Y si un gobierno provincial toma un proyecto ligado al básquet en su política de promoción de la actividad física, me parece un buen instrumento. Hay muchas situaciones distintas. Hay proyectos de alto rendimiento que son parte de los clubes, hay otros que son proyectos en sí mismos, como Bahía Basket. Tengo que entender qué es lo que me sostiene, y no fallarle al que me sostiene. Yo con Pepe lo hablé antes del acuerdo. Yo quería visibilidad y que lo que se hable del proyecto esté en línea con los valores de la empresa. Y así fue. Ganaron tres años seguidos la mejor dirigencia, se habló de que invirtieron las prioridades, con la infraestructura por sobre lo deportivo, se habla de que es un proyecto ordenado. Si gana o pierde no es lo que define si yo lo apoyo. Para mí ganar es crear un proyecto distinto, con una lógica distinta, y que se sustente. Si tenés éxito deportivo, puede acarrearte mayor visibilidad, pero no es garantía. La base de sustentación del proyecto de Pepe es la acción social, la calidad de gestión y una lógica distinta en la priorización de la inversión. Por eso todas las empresas que estamos lo seguimos apoyando.

- Me da la sensación de que las empresas que necesita la Liga hoy para crecer son esas, y que las que se acercan solo para apoyar victorias, incluso los gobiernos, no son útiles.

. No. No hay mejor forma de acercar a los chicos al deporte que tener un buen proyecto de alto rendimiento. Es la forma más eficiente. Y ese es un buen objetivo. Descubriendo esas cosas podés lograr un sponsoreo menos histérico, de más volumen y de mayor calidad.  Puede ser que uno busque apoyo económico en función del éxito deportivo. Es muy peligroso. Porque eso no depende de uno. Hay mucho de fortuito. En cambio, si todos los clubes se ponen de acuerdo en cómo mostrar el producto, tienen potencialmente la chance de acercar sponsors de calidad. El nivel deportivo es bueno, por eso para mí es auspicioso esto que pasó ahora, de tomarse un respiro para focalizarse en lo otro. Porque si no el armado de los planteles se llevaba el 90% de la energía. Potencialmente es interesante lo que pasó. Después hay que ver si se verifica o no. Yo ya ví síntomas positivos. Si se masifica, hay una punta muy interesante.

-¿Cuánto puede durar una situación en la que, por más que tu gran objetivo no sea ganar, vos sos el único que invierte en otras cosas y el resto solo en jugadores? ¿No tiene fecha de vencimiento si en algún momento no conseguís éxitos deportivos?

. Mirá. Vos ves equipos de fútbol español que van mal en la tabla y la cancha está llena. Porque han armado las cosas de tal manera que representan a la gente, y a la gente le importa más eso que si ganan o no. Hay mucha gente que prioriza ver un buen espectáculo. Para un deporte tan federal como el básquet, si está bien armado, a mucha gente no le cambia si estás en el Federal, el TNA o la A. Creo que está sobreestimado el tema de ganar. Si para vos la vida es ganar o perder, es otra historia. Para mí es una cosa mucho más amplia. Incluso te desafío que me digas qué es ganar para vos. Para mí ganar es que haya en la Argentina un proyecto de calidad, que haya un deporte que tenga la infraestructura acorde, donde la base de sustentación esté garantizada. Para Weber el sponsoreo de Bahía Basket fue una buena inversión. Si salís campeón, es solamente una satisfacción mayor. Si algún día lo consigue, va a ser producto de la planificación y de haber hecho las cosas bien. Va a llegar un momento para el proyecto de Pepe donde ganar va a ser el principal objetivo. Pero para mí son más importante los medios. No me interesa ganar a cualquier precio.

-¿El proyecto que hicieron con Pepe es exportable a cualquier club, con sus ajustes?

. Sí, en general sí. Lo primero es entender cuál es la base de sustencación. Bahía tenía muchos clubes de básquet, de escala barrial, y la lectura era que un club de 21, en una ciudad de 300.000 no podía sustentar el alto rendimiento. Entonces necesitabas armar algo que representara a todos. Si esto era en San Pablo, con un equipo de 21, pero en 40 millones de habitantes, podía ser. Vos vas a los datos duros de la situación económica de una ciudad y te dicen cuánto gasta una población en comida, en transporte, en esparcimiento. Bahía Basket no compite con Peñarol, compite con la película que dan en el cine de Bahía. Entonces tu presupuesto sale, en parte, de lo que 300.000 tipos dedican al esparcimiento. Además, tiene una ciudad con una actividad importante, con un puerto importante y con empresas importantes, como Dow, como Profertil. A Dow Chemical, si Bahía sale tercero o décimo, no le cambia mucho la ecuación, porque lo que busca es tener una buena imagen en la ciudad y una acción social fuerte. Y que le cumplas lo que le prometiste, que no es ser campeón, ni segundo ni tercero, sino una acción llevada a cabo por el staff. Yo no conozco la situación en Mar del Plata en profundidad, por darte un ejemplo, pero en cualquier caso lo que hay que saber es qué es lo que tengo y qué me va a sustentar. Otra de las premisas que tuvo el proyecto de Pepe era que ningún sponsor fuera más del equis por ciento del total. Entonces si mañana Weber u otro se van de Bahía, no se derrumba el proyecto.

- Igualmente, cuando cumplís lo que prometés con empresas grandes como las que nombrás, difícilmente la empresa no te cumpla.

. Exactamente. Y después tenés que ser responsable. Y si juntaste 100, gastes 100. A mí me ha contado gente ligada al fútbol, que arrancan el año sabiendo que no van a juntar el dinero y que dependen de vender a un jugador. Es muy riesgoso eso.

-¿Cuánto hay de mito y de verdad que un buen sponsor llama a otros buenos sponsors?

.  Que haya una buena compañía como sponsor facilita, porque quiere decir que hay una forma de trabajar que logró el visto bueno de una empresa que tiene una lógica y necesidades de devolución que están garantizadas.

- Y al revés también. Creo que cuando las empresas grandes se empiecen a sumar va a ser un círculo virtuoso.

. El potencial está ligado a la calidad que tenga el proyecto y la visibilidad del producto.

-¿La visibilidad la podés desarrollar más? ¿Es un tema de cantidad de partidos televisados?

. Dos partidos semanales no es poco ni mucho. Si el producto no logra atraer gente, es mucho, pero es poco para un sponsor de carácter nacional. El producto sale por televisión mucho peor que lo que es en realidad. Tenés lo más difícil, que es la calidad deportiva, y no tenés algo relativamente más fácil, que es la escenografía. Brasil está haciendo eso. Tiene calidad de gestión y planificación superior a la nuestra. Lo deportivo saben que va a llegar si siguen así.

- Sería importante que este grupo de clubes que están generando un cambio no tarden demasiado en presentar un plan.

. No, pero las cosas empiezan así. Generando consensos. Y después se avanza en cuestiones más complejas. No es menor lo que hicieron. Con consenso, todo es posible. Sin consenso, nada es posible.

-¿Lo de los no descensos lo ves como un mal necesario? . Sí, un punto necesario pero no suficiente. Si se quedan con eso solo no cambia nada. Pero hubiese sido difícil que se junten para avanzar en esos aspectos si seguían con los descensos. El último escollo que queda es armar una organización, que tiene un costo. Van a tener que invertir.

FUENTE: Básquet Plus


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