Pepe Sánchez participó del programa "Básquetbol sin Fronteras"
Imprimir E-mail

Pepe Sánchez fue entrevistado por el diario Clarín sobre su participación en el programa “Básquetbol sin Fronteras”.

“Disfruto este tipo de actividades, más que nada porque puedo compartir momentos con Manu, Luis, Pablo y Carlos. Eso ya es un regalo. Me encanta todo lo que tiene que ver con el desarrollo del juego y de sus fundamentos”, afirmó el máximo responsable de la organización.

Esta es la nota publicada por el diario Clarín.

Fiel a su estilo de conductor dentro de una cancha de básquetbol, Juan Ignacio Sánchez tiene pausa. Levanta la cabeza y analiza cada horizonte con calma. Pone la pelota en juego y la magia se desprende de sus manos, como así también sucede cuando transmite conceptos afuera de un campo de juego.

Pepe no tiene ningún cassette puesto y habló de todo en un mano a mano con Clarín.
El ex base del seleccionado argentino, con el que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, participó junto a Emanuel Ginóbili, Luis Scola, Carlos Delfino y Pablo Prigioni del “Básquetbol sin Fronteras”, organizado por la NBA. ¿Cómo lo evaluó? “Disfruto este tipo de actividades, más que nada porque puedo compartir momentos con Manu, Luis, Pablo y Carlos. Eso ya es un regalo. Me encanta todo lo que tiene que ver con el desarrollo del juego y de sus fundamentos”. Y amplió: “Que la NBA venga para acá es una señal muy positiva, de reconocimiento a la Selección Nacional por lo hecho en la última década”.
-¿Qué sensaciones te produce el arribo de la NBA a la Argentina?
-Ellos se refirieron a este evento como una celebración a lo producido por la Selección nacional en los últimos años. Es un lindo reconocimiento que la mejor liga del mundo esté acá. Hace 15 años esto era impensado. Inclusive, es un reconocimiento que a veces ni siquiera tuvimos acá. Eso es raro. Si bien lo tenemos, la NBA nos reconoce como embajadores. Eso es loco, fuerte y muy valioso.
-¿Cómo ves el presente del seleccionado argentino?
-Está atravesando un proceso lógico y normal de recambio y de adaptación. Es un momento en el que hay que tener mucha tranquilidad y paciencia. Dejar que los jugadores puedan trabajar y no estar tan pendientes del resultado. Esperar a que se puedan desarrollar y que puedan absorber un montón esa mística que dejamos nosotros. Es un tiempo de transición en el que el entrenador deberá observar talentos y determinar qué jugadores responden y cuáles no. Hay que bajar un poco el exitismo.
-¿A qué te referís con “bajar un poco el exitismo”?
-No hay que volverse loco. Hay mucho talento y buenos jugadores, pero necesitan tiempo para formar un equipo. No basta con tener buenos jugadores. Se necesita tiempo y tranquilidad para armar un equipo y los cimientos de un futuro equipo. Por suerte, todavía hay jugadores como Luis, Carlos y Pablo, que le van a poder dar unos años más a la Selección y quienes van a poder transmitir la esencia de lo que fuimos en eos últimos años de tanto éxito.
-Lo cierto es que hace años que no aparece ninguna figura destacada, como Ginóbili, Delfino o Nocioni. ¿Por qué se da esta situación?
-La vara quedó muy alta. Prácticamente no bajamos de una semifinal en los últimos cuatro torneos internacionales de prestigio. A su vez, eso no debería ser una presión. Debería ser una motivación para intentar mantener ese nivel. Ante una década de tantos éxitos, es difícil mantener el ritmo. Pero van a surgir mejores talentos que nosotros. Sería muy iluso si pienso que somos el final de la cadena evolutiva del básquetbol.
Mientras tanto, Sánchez, quien jugó en la NBA para Philadelphia, Atlanta y Detroit, es consciente de que su retiro está a la vuelta de la esquina. Por eso entiende que, de a poco, ese brillo como creador de juego se está opacando. “Ahora ejerzo mi función de dirigente bastante alejado de las canchas.
Muy probablemente no me vuelvan a ver en una cancha. Pero, por otro lado, no termino de cerrar la posibilidad de seguir, porque el retiro del jugador es muy difícil y a esta altura no tengo ganas todavía de clavar una estaca y decir: ‘Hasta acá llegué’ - reconoce-. La realidad es que, hoy por hoy, estoy mucho más cerca de mi otra función que de la de jugador. Más que nada por problemas físicos, ya que mi espalda no me abandona, me tiene marcado”.

Juan Ignacio Sánchez tiene pausa. Vuelve a poner la pelota en juego y estudia con detenimiento su próxima jugada. ¿Cuál será? Sólo él es capaz de saberlo.


 

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
corto | largo

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy