Weber Bahía cayó ante Gimnasia en tiempo suplementario
Imprimir E-mail


Lo que se vivió este jueves en Comodoro Rivadavia puede catalogarse tranquilamente como el partido del año. Un juego emocionante, de rachas, sin darse un respiro, con mucho suspenso, gran colorido, incluso con tiempo suplementario y una figura descomunal (Leonel Schattmann en esta oportunidad).

Cualquier condimento digno para hacer un enorme espectáculo se pudo ver esta noche sobre todo siendo en una instancia decisiva como lo fue la clasificación al Súper 4, la cual fue para Gimnasia por un memorable 110-106. Los comodorenses vencieron a Bahía en un verdadero partidazo, consiguiendo el último boleto al Súper 4 donde ahora tendrán chances de defender el título (fueron campeones en la edición pasada). Los comodorenses encima cortaron una profunda mala racha de ocho caídas al hilo en el mejor momento.

Párrafo aparte para Leonel Schattmann, de juego memorable. El tirador estuvo en su máxima expresión dentro de ese rol, ejerciendo un partido infernal para terminar con 41 puntos y aportes decisivos (de hecho fue quien forzó el suplementario). Schattmann, jugando quizá uno de los mejores partidos de su carrera, fue el gran líder de un Gimnasia que

La noche arrancó errática, vertiginosa pero con muchas fallas de ambos equipos producto del apuro. Sin embargo Gimnasia fue el que mostró mejores indicios en ese indicio, ya mostrando una buena efectividad en triples y apoyándose en Schattmann para sacar una primera diferencia (7-2). A Bahía le costó un par de minutos más ponerse en órbita, pero lo consiguió cuando Johnson empezó a gravitar en el juego interior y se sumó la labor de Vaulet.

De rachas, peleado, trabado por momentos pero con muestras de calidad, el trámite se hizo impredecible. A los comodorenses les hizo muy bien el ingreso del Pitu Rivero, que clavó tres triples consecutivos para darle ventaja de 18-15 al local en el cierre del primer periodo.

Mientras tanto Bahía siguió apostando y mucho a Johnson, lo empató rápido con el triple del pibe Thygesen pero la realidad indicó que Gimnasia apostó mucho más al juego del perímetro (9/18 en triples contra los 3/6 de Bahía). Igual, Bahía siguió mostrando cartas como Fjellerup y Jasen, llegando a tomar distancias de 31-26 a mediados del parcial.

Sin embargo, cuando Bahía parecía acomodarse, los de Gonzalo García volvieron a responder con un letal Rivero. El escolta clavó otros dos nuevos triples, se sumó Shaw y el control pasó nuevamente a Gimnasia. Aún así, un buen cierre de Johnson más un determinante Vaulet (triple en el final) permitieron que Bahía ingrese al descanso largo arriba por la mínima: 40-39 y panorama muy abierto de cara al complemento.

El trámite no varió en el segundo tiempo, porque en el tercer cuarto las rachas continuaron y ambos tuvieron problemas en despegarse. Se mantuvieron ahí, cerca, con Gimnasia potenciando mucho más la tarea de un Schattmann dominante. El local se desenvolvió mejor desde el perímetro, pero tuvo que luchar contra un Bahía que siguió creciendo.

Los bahienses ya no eran solo Johnson o Vaulet, sino que sumaron más ritmo y lucidez con Fjellerup, mientras que otro que comenzó a ser importante fue Levy. Eso permitió que Bahía llegue a sacar nueve de distancia (65-56), aunque Gimnasia limó un poco para dejar el tanteador en 67-61 al entrar al último episodio.

Gimnasia arrancó el último periodo con un letal parcial, presionando muchísimo con el dueto De Los Santos-Schattmann. El primero manejó los hilos, la conducción, mientras que el segundo hizo puntos brillantes amparado en su exquisita mano desde los triples. Con el correr de los minutos Gimnasia quebró la resistencia de un Bahía apoyado en Fjellerup, pasando a ganarlo por 78-76 a menos de siete minutos.

La mano caliente de Schattmann siguió siendo decisiva, Bahía cometió una serie de pérdidas ingenuas pero fue remando contra la corriente hasta empatarlo en 84 con Corvalán y Johnson. No obstante, el pibe ex Ciclista debió irse por faltas y Bahía tuvo que ensayar sin su base.

Pero Bahía parecía un poco más gracias al impulso frenético de Fjellerup, y de hecho estuvo a punto de llevárselo. Sin embargo apareció la mano mágica de Schattmann, que para esta altura ya estaba haciendo uno de los mejores partidos del año (si es que no fue el mejor). El escolta empató el duelo en 92 tras un triple más y con 3s por jugar, y en un cierre con un error grosero de Bahía la historia entró en suplementario.

Todo siguió por los mismos carriles, con un trámite vibrante y una historia impredecible. Pero Gimnasia no bajó su intensidad, continuó en llamas y sobre todo de la mano de Schattmann, la figura indiscutida completando una tarea desorbitante. Entre el escolta y el Pitu Rivero la balanza se fue inclinando hacia un Gimnasia que, apoyado por los errores de Bahía (fuera de Johnson y Fjellerup hubo fallas que se pagaron caras), lo fue cerrando a su favor.

Un triple de Rivero puso cifras de 106-102 a solos 35s para el final, un lanzamiento que resultaría determinante ante un Bahía que se quedó sin acierto en las últimas ofensivas. Lo cerró Schattmann, ya recibido de héroe absoluto y perfecto desde la línea en dos ocasiones, para redondear así su actuación celestial y estampar el 110-106 con el que se concretó el pase de Gimnasia al Súper 4.

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
corto | largo

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy