Bahía Basket, con el dolor y el orgullo a la misma altura en Brasil
Imprimir E-mail

Dominó todo el juego, sacó pecho ante un estadio en “llamas”, demostró superioridad en juego y carácter, aunque no le alcanzó ante Mogi, que lo quebró en el cierre: 80-77. Serie 2-0. El miércoles será local.

Por Fernando Rodríguez / Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

(Enviado a San Pablo)

Todo el dolor resumido en el rostro de este equipo de Bahía Basket que, al mismo tiempo, y más tierras afuera, sigue llenando de orgullo a la ciudad y dejando su huella por donde pasa. No pudo frente a Mogi, esta vez 80 a 77, después de estar al frente 39m30s.

Mostró presencia, juego, carácter y valentía. El presente, una serie 2-0 abajo. El futuro, jugar en Bahía el próximo miércoles. Y ver qué pasa.

Bahía salió convencido, plantado, diciendo presente desde el minuto 1. Fue una muralla defensiva, con Whelan pegado a Taylor y Vaulet incomodando a Stallworth. Los motores estaban apagados, al punto que el tirador salió antes de finalizar el cuarto y sin puntos. Y Taylor también, lo peor, con ¡0-4 en libres!

Sin poder generar ellos dos, al resto nunca le llegó limpia la pelota. Y Bahía dijo: “a mi juego me llamaron”. Salió disparado, pudo definir de contraataque y, cuando no lo hizo, tuvo claridad para jugar 5x5.

Dos triples de Redivo en menos de 4 minutos frustraron a los brasileños. El juego fluido, de pases, generó espacios y puso en evidencia falencias de una defensa permeable, con jugadores que parecían otros respecto de la noche anterior.

Todo esto se coronó con una terrible tarea de Levy, reboteando y anotando (10 puntos), para terminar ¡12 arriba el primer cuarto!.

Los líderes de Mogi siguieron ocultos. Mucho por la defensa inicial y la insistencia de Bahía con Whelan y Vaulet como garrapatas, exponiendo físicamente al local.

Curnell, la tercera figurita, de alguna manera tomó la posta y Caio se le abrió a Johnson. Aunque Mogi jugó forzado, no tuvo tiros naturales a partir de los pases y priorizó el juego individual sobre el colectivo.

Johnson dominó abajo y Bahía obligó a posesiones largas, un juego que no coincide con el ADN de los brasileños. La diferencia de 12 la sostuvo el equipo de la ciudad. De todos modos, Stallworth sacó una falta de 3 (sus únicas conversiones del primer tiempo) y Mogi lo cerró con un triple del pibe Silva: 31-37.

Los dos volvieron del vestuario con los mismos 5 de inicio. Y con idénticas defensas. Y Bahía volvió a dominar. En ataque Levy insistió con un triple después de errar. Y lo siguió Lucio, que enloqueció a los brasileños, aprovechando cada cortina y sacando latigazos que dejaron su marca.

Había que sostener la diferencia de 10. Mogi respondió con tiros a distancia, aunque no de la mano de sus habituales goleadores.

Oliveira tuvo más firmeza con Redivo y en ataque se cargó el equipo junto con Cornell, empezando a descontar, para terminar con 5 de diferencia el tercer cuarto.

Un triple de Levy le dio la bienvenida al último período. Claro que Mogi supo responder, con Caio y Silva. No daba respiro. Así y todo, Bahía insistió en su juego, tuvo fluidez y frescura con Fjellerup-Vaulet, sacando 8 a 5m50 del final.

Seguían desaparecidos Taylor y Stallworth, este último empezado a intentar cambiar la cara, ante el reclamo de su gente. Era peligroso.

Bien contenido Oliveira por Fjellerup, dio la cara Taylor, anotando sus primeros puntos a falta de 4m31: 67-71.

Un triple de Caio lo puso a 2, pero enfrente Vaulet le jugó a Taylor inteligentemente y lo recuperó. La carga emotiva, el griteró del público (más la voz del estadio) generaba un clima de verdadera final con todos los matices.

Taylor volvió a adueñarse del balón y atacó el cesto, definiendo en bandeja: 72-74, a falta de 2m06.

Enfrente, Vaulet hizo 1- 2 en la línea: 72-75. El Gordo descolgó un rebote y Lucio no pudo definir tras llegar hasta el corazón de la pintura. Mogi corrió y esquinado Oliveira clavó un triple, con 1m09: 75-75 (parcial de 12-4). Infartante.

Whelan le sacó al límite una falta a Caio: 2-2 en t1 y 75-77, con un minuto. Y, en el otro aro, los árbitros compensaron, mandaron a la línea de Stallworth, y este falló el segundo, con 50s.

Bahía, casi al cruzar la mitad de cancha la perdió cuando Johnson no pudo controlar el pase, y en el otro aro Stallworth volvió a sacar una falta. Esta vez facturó: 2-2, 78-77. Bahía se vio abajo por primera vez, con 30 segundos por jugar. Parecía injusta una derrota.

El equipo de nuestra ciudad abrió el juego, Whelan se la llevo a la esquina, pase por el fondo a Lucio, y falló el triple, hubo un cacheteo y el árbitro tuvo que ver el video. Sacaba Bahía. Otra vez, con 18s, buscó una y otra vez, Redivo tiró, el Gordo intentó merterla al campo, nuevamente los árbitros se apoyaron en la imagen y le dieron la bola a Mogi, corroborando que había sido fuera de Bahía. Restaban 7 segundos.

Vaulet le cometió falta a Stallworth, este anotó los 2 (80 a 77). Bahía puso la pelota en cancha, Lucio cruzó, se la pasó a Juampi, la abrió a Whelan y esquinado… falló. A casa, con la cabeza en alto.

Fuente: La Nueva.

Foto: FIBA

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
corto | largo

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy