Final Sudamericana: Bahía Basket complicó a Mogi das Cruzes, aunque le faltó final: 77-72
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Cuando se soltó e impuso su ritmo, el equipo de la ciudad sorprendió a los brasileños, un rival con mucho oficio, variantes y un juego de permanente ataque.

Por Fernando Rodríguez / Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

(Enviado especial a San Pablo)

Dos lecturas en un mismo partido: Bahía Basket fue altamente competitivo en el inicio de la final, aunque no pudo en el primero de la serie, ese que le hubiera tirado toda la presión a Mogi. El final, 77 a 72, en una serie al mejor de 5, que no dará tiempo para festejos ni lamentos, porque mañana, a las 19:15 se vivirá el segundo capítulo.

Bahía se vio sorprendido en el comienzo. El marco, con un público que se hace sentir y mucho, la ansiedad y la oposición, lógicamente. Mogi se mostró tal cual se había visto en la previa.

Atrás bien plantado, con Jimmy Oliveira pegado a Redivo y el resto muy activo. Mientras que adelante jugaron abiertos, atacaron el cesto y en 2m30 estaban 11-2.

Saliéndose del molde Whelan fue para adentro, Johnson desafió a Cornell y Bahía descontó 11-8. Pareció descomprimirse el equipo.

El tema que los brasileños rompieron y sacaron ventajas. Para Bahía fue muy complicado establecer el 5x5. Con movilidad, a partir de lo que generó el escurridizo Taylor, el local rompía y descargaba.

Así también fue que se equivocó. Y Bahía, con Levy reboteando, Lucio intentando desprenderse de su defensor ayudado por las cortinas y Jasen sumando desde su experiencia, se metió en juego.

Claro que el ritmo de correr y tirar le dio al local rápidamente la posibilidad de sacar 7.

En el segundo cuarto, Bahía entró en el ritmo del local, se apresuró y lo pagó. Taylor jugó con o sin pelota, siguió generando y anotando, teniendo como ladero al tirador Stallworth que no desperdició oportunidades, para darle 11 de luz a Mogi.

De a poco Bahía fue mejorando, Johnson pudo fajarse más atrás y sumar adelante y Lucio la metió. Sus tres triples le devolvieron la vida al equipo de la ciudad, para irse 4 abajo al entretiempo, justamente con un tiro de tres de Redivo.

En el tercero estuvo duro en todo sentido Bahía. Firme en defensa, evitando los rompimientos, aunque dos triples consecutivos lo dejaron otra vez atrás. Corvalán se encargó de desafiar de contraataque, Johnson luchó contra todos y, a pesar de fallar desde la línea, el equipo de Sepo, otra vez con un triple (de Jasen), cerró el tercer cuarto, aunque igualados en 61.

Definitivamente el local sintió el ritmo. Bahía empezó a tener dominio del juego a partir de la defensa extendida que incomodó a los brasileños.

Pancho se puso el traje de héroe por un rato, la metió y Bahía pasó al frente 67 a 65, ante un apagado Mogi. Todos estaban sorprendidos. Así es Bahía. Eso es lo que genera.

Aunque todo lo bueno que hizo atrás no logró plasmarlo adelante. Y Mogi ganó en tranquilidad.

Un recupero con posterior triple de Taylor le dieron 7 de luz al local. Y a remarla con 1m58 por delante. Lucio la robó y anotó de contra. A la siguiente Curnell le hizo falta ofensiva sin balón a Fjellerup. Y Lucio, nuevamente, anotó tras salir de contra y frenarse en la línea de libres: 75-72.

Con 41, Stallworth sacó una falta y metió los 2 libres: 77-72. Y otra vez, con apresuramiento, en el cierre, Redivo se hizo cargo pero no pudo en dos oportunidades. Había sido demasiado el desgaste.

Si bien esto recién empieza, habrá que ver cómo juega mañana el cansancio para ambos. Ahora sí, los brasileños saben qué con Bahía, no se juega…

Fuente: La Nueva.

Foto: FIBA



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