Gimnasia CR: Funes desgarrado
Miércoles, 06 de Octubre de 2010 20:40    | Escrito por Bruno Altieri    PDF Imprimir E-mail

El escolta cordobés Fernando Funes padece un desgarro fibrilar de 4 milímetros en el bíceps femoral del muslo izquierdo y deberá permanecer al menos una semana sin actividad física junto a sus compañeros.

A nueve días del comienzo de la Liga Nacional para Gimnasia, esta lesión pone en duda la presencia de Funes en el debut del viernes 15 ante Atlético Lanús, aunque esto recién se podrá confirmar con el correr de la próxima semana y de su propia recuperación.

El ex campeón con Atenas de Córdoba ya se encuentra haciendo trabajos kinesiológicos junto a su compañero Lawrence Abney quien también se recupera de un pequeño desgarro en el isquiotibial izquierdo.

El resto del plantel de Gimnasia entrena con normalidad y esta noche jugará ante Huracán (T) su último partido amistoso de la pretemporada.

Actualizado ( Miércoles, 06 de Octubre de 2010 20:44 )
 
Entrevista José Luis Pisani
Lunes, 27 de Septiembre de 2010 19:31    | Escrito por Bruno Altieri    PDF Imprimir E-mail

100% JOSE


El entrenador de Weber Bahía Estudiantes, José Luis Pisani, habló de todo: su presente, su futuro, su amistad con Pepe Sánchez y su vida fuera del básquetbol

“Puede ser cierto que hay inexperiencia, pero también hay mucho plus extra para combatirla”, dice José Luis Pisani, mientras clava los ojos en el grabador y piensa cada una de las respuestas con la seriedad de un examen oral.

El entrenador de Weber Bahía Estudiantes, uno de los debutantes de esta temporada de Liga Nacional 2010-11, sabe que está ante el reto más importante de su joven carrera de coach.

Trotamundos del ascenso, pasó por las canchas de TNA, Liga B, Liga C, torneo local de Bahía, y también llegó a dirigir provinciales y menores. Con sólo 33 años, tendrá la oportunidad de manejar el timón de un barco prometedor y talentoso: el que, si todo funciona como se espera, devolverá a la ciudad del puerto su cartel de capital nacional del básquetbol.

En una entrevista producida por el departamento de prensa de Weber Bahía Estudiantes, Pisani habló del proyecto a largo plazo, de su amistad con Pepe Sánchez, de su estilo como entrenador y de su vida fuera del básquetbol.

¿Cómo fue el proceso de tu llegada a Weber Bahía Estudiantes?

Fue un proceso raro y cercano al mismo tiempo. Siempre estuve con la gente de la organización dando una mano y trabajando quizás sin tener la confirmación de que iba a ser el entrenador. Pero siempre intentando aportar, y en una primera instancia Trabajé triangulando con Pepe y con el entrenador Néstor García en el armado del equipo.

Había vuelto a Bahía Blanca en enero para hacerme cargo del club Liniers. Jugamos los playoffs de la Liga C y la primera local acá en Bahía. Fue muy lindo porque, después de seis años de estar afuera., es reconfortante volver a tener una experiencia de este tipo.

Y hablando de experiencias, tuviste una importante en el torneo nacional de ascenso, pero supongo que la Liga Nacional siempre es diferente. ¿Qué pensás que puede tener de particular la máxima categoría?

He tenido la suerte de poder dirigir muchos torneos a lo largo de mi carrera, y la LNB era el que me faltaba. Dirigí menores, liga local, Liga C, Liga B, TNA... lo que pude ver en estos días es que los jugadores tienen un mayor caudal de nivel, uno sin ser despectivo debe decir que a medida que sube la categoría el nivel de los que salen a la cancha es superior. Creo que acá tenemos la chance de contar con un equipo profesional y muy serio a la hora de trabajar. Eso facilita mucho todo.

Está claro que a medida que se jueguen los partidos me tendré que adaptar a jugar viernes y domingos, algo que en la B o en el TNA prácticamente no se usa, y acostumbrarme a que tengo que sumar experiencia. Yo sé que no tengo pasado en la Liga Nacional, pero para todo siempre hay una primera vez. En esta liga en particular, somos tres o cuatro entrenadores los que debutamos, lo que significa que somos parte de un recambio que se está gestando. Y eso es un orgullo y una responsabilidad muy grande.

¿Qué tan difícil es tener en el plantel a un jugador que, además de ser jugador, será dirigente y cabeza visible de un proyecto amplio? Hablo de Pepe Sánchez...

Bueno, en principio es una persona que yo conozco demasiado. Se de las capacidades que tiene y es admirable su inteligencia. Es extremadamente fuerte de la cabeza y un gran luchador. La verdad, es un ejemplo para los jóvenes que están en el plantel por la manera en la que se entrena, el esfuerzo que pone, y estoy convencido que puede dividir y manejar los temas que aparecen fuera y dentro de la cancha sin problema alguno.

Por supuesto, creo que muchas veces debemos cuidar entre todos su cansancio, pero considero que tiene que ver más que nada con este momento de arranque. Hay mucho empuje organizativo en varios temas, estoy convencido que cuando empecemos a jugar será todo más claro.

Y supongo que al saber dividir las áreas, trata de evitar involucrarse en la dirección técnica, por ejemplo...


Por supuesto, eso está claro desde el primer día. Obviamente cuando te conocés tanto con una persona sabes las capacidades y limitaciones. Si hay algo que me deja tranquilo es que cuando Pepe me ofreció ser el técnico de este equipo él más que nadie sabía de mis capacidades. Desde los 16 años que vivo dentro de una cancha de básquetbol siendo entrenador, ahora tengo 33, y a los 27 agarre la valija y me fui a vivir de entrenador fuera de la ciudad, buscando como meta la Liga Nacional. Así hice la Liga C, la B, y otros torneos. Era muy joven y fue muy rápido. Por eso, te repito, las personas que más te conocen son las que más saben hasta dónde uno puede dar.

¿De que se ocupará finalmente Alejandro Montecchia? Pregunto porque se lo ve entrenando a la par de los jugadores en la pretemporada, como uno más del plantel.


Desde el primer día avisó que iba a ser asistente. Está claro que el bichito de jugador le pica de vez en cuando, pero vino acá para formar parte del cuerpo técnico. Y eso es una alegría constante para todos nosotros, porque la verdad que tener a Ale es un privilegio único. Tanto para Mauro (Polla) como para el preparador físico Gabriel Dietrich es un honor contar con su legado en el equipo.

Y lo digo porque Ale es una persona totalmente sincera, sana, que busca crecer y que también sabe que nos tiene que ayudar a nosotros en nuestro crecimiento. Estoy convencido que a mí como entrenador me va a ayudar a suplir esa falta de experiencia que tengo; de eso somos todos muy concientes.

Empezó la pretemporada entrenando con el equipo, eso es verdad. Si me preguntas mi parecer, creo que es buenísimo, porque vos tenés un coach dentro del plantel, con la pelota en las manos, hablando y corrigiendo las cosas que hacemos los entrenadores desde afuera. Cuando sintió algunos dolores corporales dejó de entrenar y hoy en día, de vez en cuando, se suma a algún entrenamiento. De todos modos, disfruta de su función de asistente. Nosotros le damos la libertad para que se sienta cómodo, para que tome la decisión que desee en ese sentido. Creo que su carrera y sus logros lo dictan de esa manera, porque repito: es un honor tenerlo con nosotros.

Sucede algo curioso también con Montecchia, que él también es inexperto en la función de asistente. Lo digo porque todo el cuerpo del proyecto, tanto el dirigencial como el deportivo, está compuesto por gente joven. ¿Qué mirada tenés de este tema?

Yo veo la inexperiencia como algo positivo. Además, los organizadores saben lo que hacen. Cuando la cabeza del proyecto tiene claro hacia dónde vamos y cómo lo vamos a hacer, todo es más fácil. Puede ser cierto que hay inexperiencia, pero también hay mucho plus extra para combatirla. Lo digo constantemente, me pone muy contento ser entrenador de este proyecto, pero si hay algo que me pone realmente bien es ver que todas las partes que trabajan a diario ponen un extra con más sentido de pertenencia que el que quizás pueden tener otros.

En el caso de Ale, el primer día le dijo a Mauro Polla, nuestro otro asistente: “Yo tengo que empezar a compaginar como vos y quiero aprender a hacer un scouting”. Esos pequeños detalles son los que te marcan el camino. Que personas como Pepe, Juan (Espil), el propio Ale, estén trabajando como lo están haciendo, contagia al resto. No podemos tener mejores espejos. Lo digo por nosotros pero también por jugadores como Federico Aguerre, Mateo Gaynor, Lucas Faggiano, Santiago Torre, Franco Pennachiotti, etc.

Veo que nombrás a Santiago Torre. Contame un poco acerca de él, cómo llega al equipo y la razón de su elección como última ficha juvenil.

Habíamos terminado de armar el equipo y nos hacía falta un tercer base. Como a lo largo de todo el proyecto, buscamos mantener la identidad bahiense y por lo tanto buscamos un tercer base juvenil del mercado local. Teníamos un plan A y un plan B.  El plan A era Germán Ressia, selección argentina, pero por razones personales prefirió estar fuera del proyecto. El plan B era Santiago, que es un chico con muchísimo carácter, que viene de una familia de básquetbol, criada en el club Alem. Nos respondió que sí enseguida y estoy convencido que Santiago nos va a dar muchas cosas. Tiene mucho por mejorar, pero creo que su coraje, su carácter y su voluntad son las razones que por las que torcimos el brazo a su favor.

Hablame un poco del estilo de tus equipos. ¿Qué tipo de básquetbol te gusta practicar?

Me gusta jugar versátil, que mis equipos despleguen mucha velocidad. Lo que se dice, básquet de cancha abierta. Creo que con este equipo podemos hacer un nexo para jugar de ambas maneras. Tenemos un plantel dotado de jugadores de control, que saben aprovechar por las situaciones de explosión que se presentan. Y cuando digo velocidad lo digo en ataque y en defensa, porque el balance defensivo es crucial. Se debe jugar de esta forma con y sin la pelota. Por lo tanto, creo que es un equipo que va a poder, por momentos, defender presión toda la cancha y correr contraataque. Físicamente nos preparamos muy bien.

Bueno, aunque esto al principio sonaba ilógico. Muchos pensaban cuando llegaron Pepe Sánchez, Juan Espil, Pablo Gil, que iba a ser un equipo de ataque estacionado por una cuestión lógica de edad. Sin embargo los jóvenes que se fueron sumando le dieron este condimento de velocidad, ¿No es así?

Sí, es verdad, pero la idea de fondo de jugar con ritmo siempre estuvo. Desde el primer día que me hice cargo del equipo tuvimos este tema claro. La idea de Pepe cuando se hizo cargo del proyecto fue pensar a cuatro años, así que tanto nosotros como los restantes miembros de la organización conocemos las metas a seguir. Desde lo deportivo, logramos ese mix, y desde lo laboral, en general, tenemos una tranquilidad y libertad increíble.

Volviendo a lo que se dice de los veteranos, ojalá que haya muchos equipos que tengan estos jugadores en su plantel. Y ojalá haya muchos jóvenes que entrenen con la pasión y el trabajo con el que lo hacen Espil o Sánchez. Y esto no lo digo yo, podés preguntárselo a los chicos como Lucas Faggiano, Facundo Giorgi, Federico Aguerre... los consagrados son los primeros en llegar y los últimos en irse. Por lo tanto, sí, te diría que los jugadores de control que tenemos aprovechan el juego de transición gracias a los jóvenes que los rodean. Pero no te creas que se quedan atrás a la hora de correr de una punta a otra.

LA AMISTAD CON PEPE SÁNCHEZ

Es conocido en el ambiente que hay algo que te une a Pepe por encima de lo estrictamente laboral. ¿Cómo surgió la amistad entre ustedes?

Jugábamos al básquet en el mismo barrio (La Falda). No lo hacíamos en el mismo club, pero sí nos encontrábamos en el verano para hacer algunos partidos. Tuvimos un nexo más cercano cuando mi primo se convirtió en el entrenador de menores de Pepe, pero la realidad es que nuestra relación fuerte empezó a los 14, 15 años cuando compartimos las selecciones de menores. Ahí nuestra amistad se hizo una fija, porque ya era merendar todas las tardes en mi casa, estar juntos, hablar de lo que nos pasaba. Nos conocemos tan bien que no te miento si te digo que somos como hermanos.

Cuando Pepe tomó la decisión de ir a jugar a la Universidad de Temple, vos lo apoyaste mucho. Era todo un salto ir a Estados Unidos tan joven, en una experiencia que era casi inédita por aquel entonces. ¿Cómo fue vivir ese proceso de cerca?

Uno, de los amigos, siempre tiene algo que admira más, que respeta. Yo lo que siempre admiré de Pepe es su carácter, su voluntad, lo fuerte que es de la cabeza. Es una persona que se traza un objetivo y no para hasta cumplirlo. El siempre me había dicho que quería jugar en una universidad de Estados Unidos y justo se dio la casualidad que teníamos un amigo en común, cuyo tío era amigo de John Chaney (nota: el legendario entrenador de Temple). Teníamos 17 años, yo había empezado a ser entrenador y ya grababa los partidos de Pepe. En aquel entonces yo ya era fanático de la labor de entrenador, por encima de lla de jugador. Por lo tanto, cuando me enteré que estaba esta persona en Bahía fui y le dije: “Pepe, está Jorge Severini en Bahía, podríamos darle un video tuyo para que se lleve”. Fuimos, tuvimos una reunión y así comenzó todo.

El comienzo parece fácil, pero supongo que el proceso dentro de Temple no debe haber sido así.

Fue muy duro, es verdad. Creo que después de su padre (Carlos Sánchez) fui la primera persona en visitarlo. Recuerdo que fui en 1995, Pepe estaba a mitad de temporada y me fui a visitarlo a la Universidad. Fue un apoyo importante, porque en aquel tiempo hacía falta. Después fue siempre el contacto mediante llamadas de teléfono. Yo tenía una cábala que era llamarlo una vez por semana, aunque estuviese en Estados Unidos, Grecia, España, donde sea. Yo lo tenía que llamar y él esperaba la llamada, era un vínculo que nos unía, que nos hacía sentir cerca.

Digamos que fue siempre una relación de apoyo, porque uno sabe cuando el amigo lo necesita. Después, obvio, hubo cosas realmente lindas, emocionantes, como ver a Pepe jugar por primera vez en la NBA, verlo campeón olímpico, todas cosas que la cuento y me llenan de orgullo.

Y casualmente después de ganar la medalla de oro, Pepe manda, en su primera nota, saludos para la familia Pisani...

Sí, eso es verdad, imaginate, con la medalla en el cuello no sólo se acuerda de mí sino de mi familia, por eso te digo que la amistad entre nosotros también es familiar, de años.

¿Qué anécdota podés contar que ilustre un poco esta amistad entre ustedes?

Tenemos muchas anécdotas, pero te voy a contar un par. La primera se dio con una famosa selección de Bahía cuando éramos infantiles, en la que yo quedé en el equipo y él no. Yo era el base más rápido y el era muy lento para jugar. En serio: muy lento. Recuerdo que volvíamos caminando para mi casa después del último entrenamiento antes del corte definitivo, y me dijo: “no, vas a quedar vos porque yo soy muy parecido a Richotti (Marcelo) jugando”. Yo lo miro y le digo: “Pepe, en serio, vos sos el tipo más lento del mundo para jugar, qué me estás diciendo”. Y cuando le dije eso se quería morir, porque le rompí la burbuja en ese momento, él creía que era el tipo más rápido de todos. Cuando nos acordamos de eso siempre nos reímos.

Otra anécdota muy buena se dio en España. Yo le tengo mucho miedo al agua y Pepe tenía un barquito. Mee tiré a nadar. Debo haber hecho diez metros, no más, y empecé a hacer señas para donde estaba él, a los gritos. Creí que me ahogaba. Se tuvo que tirar y venir a buscarme, pero el miedo que tenía no me olvido más. Imaginate, después nadé todo ese verano con un salvavidas puesto...

PASADO, PRESENTE Y FUTURO

¿Cuál fue tu mejor y tu peor momento como técnico? ¿Podés diferenciarlos?

Tuve la suerte de tener muy lindos momentos en mi carrera. Recuerdo con nostalgia la primera vez que gané un torneo con las selecciones de menores de Bahía, cuando me dieron la de mayores con sólo 22 años, el campeonato del torneo local de Bahía, el título de la Liga B, encontrar lugares tan buenos como Bragado y Oberá, que me trataron de maravillas y me permitieron crecer como entrenador y persona...

Un momento malo fue cuando tuve que irme de Oberá, porque fue un lugar donde dejé la piel. Tomar la decisión de irme en conjunto con los dirigentes fue dolorosa, pero yo estaba seguro que me quería ir, no era feliz en ese momento.

Y supongo que pasar un momento difícil desde lo anímico te hace crecer en muchos aspectos.

Totalmente. Uno se hace más fuerte, uno aprende mucho más de las malas que de las buenas. Por ejemplo, el año de mayor aprendizaje de mi carrera fue cuando salvamos la categoría en Oberá en un quinto partido. Quiero decirte, en la adversidad uno siembra mucho más aprendizaje que cuando llegan los éxitos. Supongo que se hace más difícil de olvidar.

De todos modos, lo que yo le digo a mis jugadores –y los de Weber Estudiantes no son la excepción- es que uno tiene que ser feliz con lo que hace. Si uno es feliz, siempre mejora en su trabajo, inevitablemente...

Y esa felicidad va acompañada de sueños. ¿Qué sueños te quedan pendientes como entrenador para llegar a esa felicidad absoluta?

Siempre fui una persona que vivió mucho el día a día y ahora no es la excepción, siempre trato de estar despierto. Cuando uno vive de esta manera siempre anhela cosas y trata de cumplirlas. Con 33 años puedo decirte que viví y cumplí muchos sueños en mi carrera profesional.  Y muchas veces pasa que cuando uno cumple sueños profesionales posterga personales. Lo que trato de hacer hoy día a día es equiparar mi vida personal con mi presente profesional. No es fácil, pero es lo que intento, antes no lo pensaba así, me costaba.

Volviendo a lo laboral, hoy estoy cumpliendo un sueño. Quiero llenarme de energía de este sueño, dirigir la Liga Nacional, en Bahía, con un proyecto netamente bahiense, con gente amiga, que pone un plus extra todos los días... ¿qué más se puede pedir?

Que la esencia del proyecto se cumpla, quizás...

Sí, claro, el sueño completo es que esto salga bien, que la gente de Bahía vuelva a la cancha a vivir el básquetbol como lo siente y sintió siempre. Y después, claro, también tengo los sueños típicos de un coach: dirigir muchos años Liga Nacional, dirigir la selección argentina, en Europa, etc.

Pero creeme que estoy disfrutando muchísimo el día a día, una de las pocas veces que me pasó en mi carrera como entrenador.

¿Cón qué tipo de entrenador te identificas? La gente que piensa en Pisani debe decir: se parece a...

No se si puedo hablar de parecidos. Pero yo se los entrenadores que me gustan. Me gusta mucho Néstor García, por citar un ejemplo. Después me gustan algunas cosas de distintos entrenadores. Destaco algunas cosas de Sergio Hernández, por citar otro ejemplo. Pero por el tiempo que lo conocí, creo que Néstor García es el entrenador con el que más simpatizo.

¿Hay una forma de jugar a lo bahiense?

Sí, por supuesto. El bahiense vive mucho el basquet, es muy pasional. Tiene ese plus extra por el que entiende más el básquet. Tiene una competencia local muy fuerte. Los equipos de Bahía son muy atléticos, juegan cancha abierta, corren mucho. Son jugadores de mucho talento, que logran compartir el juego cerebral con el vértigo. Esa sería una forma de jugar bahiense.

 

LA PERSONA DETRÁS DEL ENTRENADOR

¿Qué te gusta hacer cuando no estás cerca de una cancha de básquetbol?

Bueno, encontrar algo para hacer por fuera de mi trabajo es algo que me costó durante mucho tiempo, como te decía, pero de a poco lo estoy logrando. Creo que eso va con la madurez personal. Antes llegaba a mi casa y lo primero que hacía era mirar videos, analizar jugadas, estrategias. Hoy en día trato de despejarme más, el hecho de estar en mi ciudad hace que salga más, que visite amigos, que disfrute de mi familia y que esté un poco más abierto a otras cosas.

Me gusta escuchar música, ahora le dedico bastante tiempo, cosa que antes no hacía.

¿Y qué tipo de música escuchas?

Me gustan mucho los solistas de habla hispana. Escucho a Pablo Milanés, Joaquín Sabina, Ismael Serrano, Silvio Rodríguez... artistas de ese tipo de música realmente me gustan.

¿Con el cine te defendés, sos de mirar películas?

El cine me encanta, y no discrimino por las películas que veo. Me gustan de todo tipo, estadounidenses, europeas... la verdad que lo que más me gusta es mirar variado y tomar distintas opiniones. Podría decirte que me gustan mucho las películas que tratan sobre algún tipo de tema histórico, caso Gladiador, o la serie Roma... también me gusta leer bastante, últimamente tengo tiempo para dedicarle a la lectura.

¿Qué tipo de libros lees? ¿Tenés preferencia o vas variando como en el cine?

Sería una mentira que te diga que soy un gran lector, pero sí que soy curioso. Como el cine, cambio de género seguido de acuerdo a lo que me vaya interesando. En ese sentido, soy bastante distinto a Pepe, somos amigos, pero en esto, un poco diferentes (risas).

Uno por uno, decime una respuesta para cada apartado:

Un jugador: Drazen Petrovic.
Un amigo: Pepe Sánchez.
Un entrenador: Néstor García.
Un rival: mi ansiedad.
Un ejemplo: mi madre, por lo que luchó por nuestra familia para sembrar tanto amor y compañerismo entre nosotros.
Un espejo: no tengo.
Un dirigente: Eduardo Rivera, Lito Fruet, y la gente de Oberá y Bragado en general.
Un ídolo: no tengo, admiro a mucha gente, pero ídolos no tengo.

Por último, que le podés decir al público sobre el proyecto, para que se acerque a la cancha.


Creo que la gente de Bahía va a disfrutar mucho, y no lo digo por mí. Para el público de la ciudad, poder ver dentro de una cancha a Pepe, a Espil, a Ale como asistente, a los chicos jóvenes criados acá, es algo muy positivo. Esto está muy bien organizado, creo que todos somos nuevos y con muchas ganas, y entre jugadores y cuerpo técnico sumamos nueve personas de la ciudad. No es poco. No quiero decir que esto es el renacimiento del básquetbol de Bahía, porque siempre hubo mucho juego acá. Pero sí queremos conquistar a la gente con trabajo, porque estamos esforzándonos mucho, y además creo que vamos a tener un equipo muy lindo y alegre para verlo jugar. Espero que todos se acerquen, porque, a decir verdad, ese también es uno de mis sueños.


Departamento de prensa Weber Bahía Estudiantes
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Actualizado ( Jueves, 30 de Septiembre de 2010 17:58 )
 


Página 66 de 66