Pisani: "Debemos volver a las fuentes"
Imprimir E-mail

Sin dudas, la derrota ante Obras Sanitarias en Buenos Aires dejó algunos indicios para preocuparse. Mucho más que lo que había pasado con Lanús que, pese a perder, Bahía había tenido el tiro del final en las manos de Pepe Sánchez.
 
“Todos los equipos de la Liga han tenido un partido malo”, señaló José Luis Pisani al ser consultado.
 
En exclusiva, el entrenador de Weber Bahía Estudiantes dialogó con el departamento de prensa de la institución.
 
Perdieron dos juegos en la ruta en Buenos Aires y el último con algunos síntomas preocupantes. ¿Cómo afrontan la revancha deportiva en Bahía?
 
Todavía no nos había pasado el hecho de perder dos juegos seguidos. Está claro que caer en forma consecutiva te toca un poco la moral, pero sobre todo en el juego con Obras, en el que no encontramos el partido desde el minuto cero. Fueron muy superiores a nosotros y eso se notó de entrada.  De todos modos, como siempre digo, hay que aprovechar victorias y derrotas para sacar puntos positivos y negativos, de todo se aprende y se recolecta experiencia.  Lo que hablamos entre nosotros es que no podemos regalar ahora los juegos en casa, cada uno hizo un análisis personal de la situación y ya nos pusimos a pensar en Boca, que es un gran rival. Debemos estar mentalmente preparados para poder ganarle en casa.
 
En los últimos tres partidos (Quilmes, Lanús y Obras) el equipo “regaló” literalmente un tiempo. ¿Cómo se trabaja desde lo psicológico para que no vuelva a ocurrir?

 
Hablando mucho y creyendo en la inteligencia de cada uno de los individuos. Si el equipo entra desconcentrado tres partidos seguidos no es sólo culpa de los jugadores, estamos todos involucrados en el error de alguna manera. Estamos todos en el mismo barco. Somos muy autocríticos, tanto en las charlas de grupo general como en las de cuerpo técnico. Estamos trabajando para que eso no vuelva a pasar, porque creo que si ante Lanús hubiéramos jugado con la regularidad de la segunda mitad hoy tendríamos un triunfo más. Después del parate regresamos a jugar con mucha desconcentración, tenemos que terminar con esta situación porque si eso nos pasa va a ser muy difícil ganar.
 
Si uno ve la tabla de posiciones, ve un récord favorable de ocho victorias y cuatro derrotas. Sin embargo la derrota ante Obras caló hondo, porque parece que la situación es más grave de lo que verdaderamente pasó. ¿Cómo analizan ustedes esto?
 

Sinceramente, no lo veo como algo tan importante. Está claro que a nadie le gusta perder por veinte puntos, pero a todos los equipos de la Liga les ha pasado, quizás a excepción de Regatas. Repito: hicimos un muy mal partido ante uno de los mejores equipos de la Liga, que de los últimos diez juegos ganó nueve, lo que significa que ya es uno de los mejores de nuestra zona. Lo que tenemos que hacer es evitar las excusas y darnos cuenta que no podemos dejar de lado la actitud, la energía y la entrega. Tenemos que volver a las fuentes, a lo que hicimos bien para repetirlo ahora.
 
¿Cómo están de salud Ricky Sánchez (sufrió un esguince leve ante Lanús) y Pepe Sánchez (molestia en un tobillo)?
 
Están bien los dos. Obviamente están con dolores, pero están constantemente trabajando con el kinesiólogo Diego Algarte para llegar al juego de la mejor manera posible. Creemos que van a llegar muy bien, por supuesto con los pies estribados. Sabemos que es una semana particular, son cuatro juegos en pocos días, pero nosotros tenemos que estar tranquilos  de ganar estos juegos en casa para entrar al Súper 8 con tranquilidad y terminar bien la primera fase que es lo que todos queremos.
 
¿Te preocupa que el equipo luzca un poco corto? Lo digo por el presente y también por el futuro, porque la Liga es larga.
 
Sin duda la importancia de nuestros recambios es clave. Es fundamental el trabajo de todas nuestras piezas, en los tres partidos pesados que ganamos (Obras, Peñarol y Peñarol) el equipo fue largo, se jugó con nueve jugadores y se hizo todo mucho más fácil. Después creo que no encontramos regularidad con nuestros recambios. Hoy necesitamos que estén más fuertes de la cabeza y con más confianza en su juego, seguros de lo que tienen que darle al equipo. Yo como entrenador quiero darle las herramientas para que estén seguros dentro de la cancha cuando les toque jugar, que puedan dar cosas en esos 14 o 15 minutos que necesito de ellos por encuentro. Tienen que amoldarse a lo que pasa con los titulares dentro de la cancha, pero siempre aportando cosas para que el equipo pueda rotar nueve fichas y gane los partidos con resto físico. Es lo que todos queremos.
 
Ahora llega Boca... ¿Qué es lo que te preocupa del Xeneize y cómo se plantea un partido de esas características?
 
Boca es uno de los equipos que siempre está bien parado. Tiene un plan para cada partido, sabe dónde y cómo ir a cada salida. Viene de jugar un gran partido ante Peñarol de Mar del Plata, y su media cancha atraviesa un gran momento de juego.  Cuando el triángulo de Maxi Stanic, Larry O’Bannon y William Graves está encendido, es un equipo muy preocupante que puede ganar adentro y afuera. A mi entender el partido pasará por poder dominar a Stanic para que no construya juego con facilidad y no corra tan liberado. La idea es que O’Bannon no encuentre los caminos fáciles para anotar y ser figura del juego. Nosotros debemos sacar provecho de nuestra localía, nuestro juego de transición, nuestro trabajo debajo de los tableros... el hecho de seguir moviendo la pelota como equipo permitirá recuperar la senda del éxito cuanto antes.