Pisani: "Cumplí mi gran sueño: dirigir Liga Nacional"
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José Luis Pisani, entrenador de Weber Bahía Estudiantes, lucía toda su tristeza en el vestuario, tras la derrota ante Quimsa en los playoffs de reclasificación.

"Se nos escapó el sueño de jugar cuartos de final", señaló el director técnico debutante en Liga Nacional, mientras se acomodaba para responder las preguntas de los periodistas.

De todos modos, y pese a la derrota, Pisani hizo un balance con el departamento de prensa de la organización acerca de lo que fue su primera temporada en el certamen doméstico, tanto desde un punto de vista individual como grupal.

En el territorio de perder, esta es quizás la forma más noble de hacerlo: en el último segundo y contra un rival durísimo. ¿Lo ves de la misma manera?
Sí, es la derrota más noble, nos fuimos con la frente alta por haber dejado todo. Creo que eso es lo que nos deja algo de tranquilidad en medio del dolor de haber perdido este juego. Desde que empezó la pretemporada el pasado 4 de agosto nos prometimos dar lo mejor de cada uno de nosotros y así lo hicimos. Fue algo muy disfrutable, ver la cancha llena como hoy significa que la gente premió ese esfuerzo, que hay algo más que un resultado deportivo de fondo...

Y ese esfuerzo compartido se vio desde los juveniles hasta los jugadores más veteranos y exitosos del equipo...

Totalmente. Dejamos todo detrás de nuestros líderes. Fue muy lindo verlos disfrutar durante toda la temporada y nosotros los acompañamos con mucho trabajo. Hoy la misión está cumplida, Bahía ha recuperado su identidad y es momento de ir por más. La gente pudo disfrutar de ver a Pepe Sánchez y Juan Espil jugando en su ciudad, creo que la comunión ha sido total. Algunos jugadores deberán tomarse vacaciones y otros deberemos seguir trabajando porque aún nos queda mucho por aprender y crecer.

Estas palabras tienen mucho que ver con el final del juego: más allá de la derrota, la gente aplaudió a Pepe y lo reconoció por el trabajo realizado a lo largo de todo el año. ¿Lo sentiste de la misma manera?
Lo hicimos entre todos. Que no le quede ninguna duda a nadie que se hizo muchísimo, desde la organización, desde el equipo, desde todos los lugares donde se pueden realizar cosas. Pepe fue una persona que apostó por Bahía, que trajo un proyecto para desarrollar con su gente y hoy se puede decir que tenía razón. Podía haberse ido a jugar a cualquier lugar del mundo, pero decidió venir acá a desarrollar algo importante con su gente. Algunos, como es mi caso, estamos más que agradecidos porque estábamos dentro de la ciudad, y los que vinieron de afuera observaron, analizaron y luego lo disfrutaron. La comunión con la gente en los últimos juegos fue algo hermoso e inolvidable, ganamos catorce partidos seguidos de local y quizás todo esto nos da un poco más de tranquilidad para poder digerir de otra forma la derrota. El grupo fue fantástico, nuestros líderes decían en el vestuario que pocas veces les había tocado compartir un plantel de este tipo, con esta calidad humana.

Desde un punto de vista personal, alternaste momentos difíciles con algunos muy gratos en la temporada... ¿Qué balance hacés luego del último juego?
Yo siempre digo que cuando me tocó dirigir al equipo, me sentía capacitado para hacerlo. Sabía que tenía que aprender mucho y fue un poco así, fui creciendo a medida que avanzaban los partidos. Cumplí mi gran sueño que era dirigir la Liga Nacional, en casa, con jugadores notables. Creo que tengo mucho por aprender, pienso que Pepe, Juan (Espil), Devin (Davis) se pueden ir de vacaciones, pero todos los demás tenemos que seguir trabajando durísimo para lo que viene. Fueron los mejores nueve meses de mi vida laboral, crecí más de lo que esperaba de antemano y eso me deja muy contento.

¿Cómo se trabajó con Alejandro Montecchia en la función de asistente? Es una persona que ha ganado todo, pero muestra una humildad que resulta ejemplar.
El Puma un día me dijo: "Yo fui campeón olímpico, gane esto, lo otro, pero nunca fui entrenador y tengo que aprender cómo ayudarte en este rol". Siempre estuvo al lado mío diciéndome que no me ponga mal en las malas, que esté tranquilo que todo iba a ir bien. Es un ejemplo como profesional y como persona, me dejó muchas cosas gratas; compartir un cuerpo técnico con él fue maravilloso. Se lo dije antes del partido y se lo repetí después. Creo que lo más importante, además de lo laboral, fue su amistad. Este es un cuerpo técnico de mucha valía y de una calidad humana sobresaliente. Lo mismo tengo para decir de Mauro Polla, quien es, además, un asistente técnico de primerísimo nivel. También hay que destacar lo del Ruso Llambrecht (Cristian) en la preparación física, lo de Diego Algarte en kinesiología, Tato (Gerardo Peñalva), quien hace un laburo notable como utilero, y Facundo Durand como jefe de equipo. Creo que todos han dado lo máximo de sí mismo para construir esto que hoy reconoce la gente.

¿Qué fue lo más positivo y lo más negativo que pasó en esta temporada?
Lo más positivo es que los que trabajaron duro con el proyecto, que fue la organización y Pepe, hayan podido consolidarlo con el correr del tiempo. En el equipo, por nuestra parte, entendimos que todos debíamos dejar la piel en la cancha para que esto funcione de la manera que se esperaba. Lo más triste es esto, irnos con un tiro en el último segundo, que se nos escape el sueño que teníamos de avanzar para jugar cuartos de final. Sabíamos que por el nivel que habíamos hecho y por el sacrificio que habíamos realizado, nos merecíamos seguir en playoffs. Pero el básquetbol es así, tiene estas cosas...

¿Qué reflexión te deja Quimsa como ganador de la serie?
Lo ganó muy bien, no tenemos objeciones al respecto. Son un equipo de hombres. Por momentos nos secaron cuando intentábamos anotar, nos defendieron de manera legal a tres cuartos de foul, y que se fueron construyendo de cara a su objetivo primario que es ser campeón de la Liga. Por más que la tabla de serie regular haya mostrado lo contrario, son un equipo de mucho valor. El entrenador (Carlos Romano) planteó muy bien el juego y sólo nos queda felicitarlos y desearles lo mejor para lo que viene.