Espil: "Aún resta coronarlo"
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Juan Alberto Espil sabe a la perfección lo que es jugar una serie de playoffs. En los dos partidos con Quimsa padeció la marca dura del equipo santiagueño (en el primer juego no anotó y en el segundo hizo 14 puntos), pero el equipo bahiense terminó ganando los dos en casa.

"Está prohibido desconcentrarse, sobre todo entre dos equipos parejos como somos nosotros y Quimsa", le dijo el escopetero al departamento de prensa de Weber Bahía Estudiantes al cierre del juego.

En exclusiva, Espil habló de lo que pasó y anticipó lo que vendrá en la eliminatoria ante el equipo de Carlos Romano, que continuará a partir del viernes 15 en Santiago.

En una serie de playoffs de este tipo... ¿Cuánto vale haber ganado los dos primeros partidos en casa?
Es un primer paso, pero aún resta coronarlo. No salen partidos vistosos en playoffs, son feos pero así pasa siempre en esta instancia. Ahora le trasladamos la presión a ellos en su casa, pero no hay nada definido porque son un muy buen equipo. Trataremos en Santiago de llegar a un final cerrado para transmitirles presión.

Los partidos de Weber Bahía Estudiantes en playoffs parecen tener un patrón común: finales de película...
Es cierto, pero el que pensó que íbamos a ganar en playoffs por 20 puntos de diferencia está -o estuvo- muy equivocado. Nosotros durante el año rara vez ganamos por una buena diferencia en el marcador. En los playoffs, todos -nosotros y ellos- estamos más atentos, importan muchísimo los detalles, el que los trabaja mejor termina llevándose los partidos.  Está prohibido desconcentrarse, sobre todo entre dos equipos parejos como somos nosotros y Quimsa. En definitiva, hay que jugar realmente bien para ganar.

¿Qué palabras tenés de la defensa del equipo en el segundo juego?
En momentos importantes fue buena, incluso dominando nuevamente el apartado rebotero. De todos modos, en otros momentos nos dormimos y permitimos que Quimsa se arrimara y se ponga en juego con un par de triples en el final. En un pasaje del último cuarto parecía que teníamos el cierre controlado pero no fue así. Lo bueno que tiene el básquetbol es esta adrenalina y emoción: hasta el final del partido no hay que perder la desconcentración.

Devin Davis ha sido el jugador de los dos primeros partidos de playoffs... ¿Qué te pareció su desempeño?
Devin es un luchador de mil batallas, es un ganador por naturaleza. Yo lo enfrenté muchas veces en el básquetbol europeo cuando jugaba para el Tau Cerámica (Saski Baskonia) y siempre me mostró lo mismo: es aguerrido, sabe jugar muy bien al básquet, no le escapa al roce y es realmente duro debajo del aro. Por supuesto que nosotros, ahora, lo estamos disfrutando en su mejor expresión y nos viene bárbaro. Durante el año tuvo altibajos pero ahora está jugando a su verdadero nivel y esperamos todos que siga en ese camino.

Desde un punto de vista personal, fallaste dos triples consecutivos en el segundo juego que a cualquier jugador lo hubiera llevado a la frustración, pero sin embargo acomodaste la cabeza para encestar esos cuatro tiros libres fundamentales para la victoria. ¿Cómo llevas adelante ese proceso?
Yo siempre voy a fallar triples, es parte del juego. No existe el día que las metés todas, sobre todo en un choque de playoffs en el que hay que tirar más rápido porque la defensa está más atenta. A mi me preocupa muy poco errar triples, porque voy a seguir tirando. Cuando uno es tirador y está para tirar hay que aprovechar en todas las oportunidades, sin excepciones. Y en cuanto a los tiros libres, yo siempre fui un jugador de mucha efectividad. Es cierto que al final de temporada regular pasé un momento malo, fallando ante Argentino y Peñarol, pero no significa nada, yo estoy muy tranquilo para tirar siempre, en cualquier pasaje del juego. Por suerte hoy sirvieron para ganar y ya estamos pensando en lo que viene.

El público bahiense volvió a responder en estos dos partidos de playoffs saltando y gritando con ustedes. ¿Qué palabras tenés para la gente que colmó el Casanova?
La gente es sensacional. Estoy orgulloso de esto, porque hacía mucho tiempo que no veía el Casanova tan completo. Se nota como nos apoya el público y es un verdadero placer jugar a cancha llena en playoffs. Estoy encantado de estar acá, ojalá que nos sigan apoyando de esta manera porque para los jugadores es muy importante recibir ese cariño todas las noches.