Entrevista con José Luis Pisani (13-1)
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José Luis Pisani, entrenador de Weber Bahia Estudiantes, es uno de los conductores más jóvenes de la Liga Nacional 2010-11. Ha transitado por varias categorías del básquetbol argentino, incluyendo ligas locales, Liga B, TNA y ahora Liga Nacional.

“Soy consciente que no tengo demasiada experiencia, pero todo se soluciona con trabajo”, dice, mientras se prepara para contestar las preguntas. “Trato de apoyarme en mis líderes y mi cuerpo técnico, eso te hace saltar cualquier obstáculo que se ponga en el camino”, completa.

El equipo bahiense viene de perder cuatro partidos en fila (Boca, Lanús, Olímpico y 9 de Julio) y en la tarde del miércoles sufrió la baja de Pepe Sánchez, base estrella de WBE, quien tendrá dos semanas de reposo por una costilla fisurada.

En exclusiva con el departamento de prensa de Weber Bahía Estudiantes, Pisani habló del presente del equipo, el rendimiento de los extranjeros, el partido ante Libertad y el momento que le toca vivir desde lo personal en este nuevo desafío de su carrera.

¿Este es el momento más difícil de la temporada para Weber Bahía Estudiantes?


Es complicado, pero no se si el más difícil. Creo que lo más duro fue nuestro inicio de temporada. Teníamos muchas lesiones, mucha incertidumbre, jugando amistosos malos y con un fixture que no era el ideal.

Pudimos sobreponernos con mucho coraje, ganas y actitud, y sobre todo con tranquilidad laboral. Ahora volvemos a lo mismo, estamos pagando caro la irregularidad, no poder jugar de la misma manera 40 minutos. La realidad es que no hicimos un partido malo en La Banda, por ejemplo, jugamos 36 minutos muy buenos que nos permitió llevar ese juego palo a palo al final, y el otro día en Río Tercero jugamos un 70% del partido muy bien y un 30% muy mal, con desconcentraciones que nos hicieron perder la cabeza y el resultado.

La realidad es que estamos muy esperanzados en mejorar nuestro ánimo para poder salir adelante.

Es cierto que la irregularidad fue el factor común de las derrotas, pero la pregunta es si, como entrenador, ves algo más para hacer hincapié.

Sí, nuestra defensa. Y de eso se desprende lo más importante, nuestros tableros defensivos. Es nuestra realidad. Debemos intensificar la actitud defensiva para que no nos anoten con tanta facilidad y también cargar con decisión al rebote ofensivo. Estamos trabajando con intensidad para mejorar ese apartado. Esta semana entendimos el mensaje de sacrificio que necesitamos. No tuvimos un buen fin de semana y por lo tanto hay que mejorar la actitud, estirar los horarios de entrenamiento, ser intensos y dar lo mejor. Al día de hoy hemos hecho tres entrenamientos muy buenos en la semana, los chicos se están yendo prácticamente fusilados porque se hicieron cargo de ese mensaje. Hoy cuando nos enteramos de lo de Pepe se notó que al equipo le dolió, pero de inmediato salió al cruce para sacar la situación adelante. Ya nos pasó una vez (nota: en primera rueda ante Gimnasia en Comodoro) y lo pudimos sacar adelante con ganas y actitud.

No contar con Pepe Sánchez no es un dato decorativo. ¿Cómo se afronta un partido como el que viene ante Libertad sin el máximo exponente en la base?

Creo que Libertad está entre los tres o cuatro mejores equipos de la Liga. Sin ninguna duda. A Pepe lo tenemos que suplantar, él es nuestro líder dentro de la cancha, por experiencia, juego y carácter. Vamos todos detrás de él, siguiendo su mensaje. No tenerlo, de todos modos, sirve para encontrar nuevas variantes. Deberemos contar con Lucas Faggiano en un rol de más minutos y responsabilidades, y otros jugadores deberán hacer algo extra para sumar a lo de siempre. Más allá de la baja de Pepe, yo sigo apuntando mis cañones a la defensa. Tenemos que mejorar mucho en ese apartado y entender que, tanto de local como visitante, debemos jugar con mucha intensidad, concentración y energía para ganar. Somos un equipo que, si no se apoya en eso, puede perder con cualquiera en casa o afuera.

Por lo que decís, se desprende que el ritmo para Weber Bahía Estudiantes es fundamental.

Totalmente, pero tenemos que sostenerlo durante 40 minutos y evitar desconcentraciones. En la mini-gira por el norte sufrimos algunos fallos arbitrales que, sumados a algunos temas extra, nos hicieron perder la cabeza e irnos de los dos partidos. Eso no nos puede volver a pasar, nos tiene que ayudar a crecer a todos y entender que la energía en la cancha no se puede ceder. Somos un equipo en constante crecimiento, hay muchos jóvenes en puestos clave y debemos seguir evolucionando. Ese es el camino.

¿Qué le pedis a Jamelle Cornley? En base a lo que viste y lo que pretendes de él en el equipo.

Le pedimos que gane en confianza, que entienda que tiene que estar tranquilo, que no es un examen diario. El jugador debe conocer la categoría y eso lleva un cierto proceso de adaptación. Vemos una entrega constante en cada práctica, con buenos lanzamientos perimetrales y juego de uno contra uno, que son sus fuertes. Lo que más necesitamos de él es que cargue al rebote ofensivo, lo está entendiendo pero es joven y el fin de semana se lo notó un poco nervioso. Esperemos que ante Libertad encuentre su mejor nivel.

Lo mismo para Ed Nelson, supongo...

Para Ed lo que necesitamos es regularidad. El fin de semana fue notorio, pasó de hacer cuatro puntos ante Olímpico a hacer más de 20 ante 9 de Julio. Sus partidos fueron muy distintos entre sí, creo que ha sido un poco la temporada de Ed, por lo que estamos todos muy esperanzados de que pueda encontrar el equilibrio que lo haga mejor a él y por decantación al equipo.

Este proyecto se caracteriza por objetivos a largo plazo, sin embargo pueden trazarse momentáneamente objetivos cortos... ¿Lo percibís así?

La Liga Nacional es un proceso largo, de cambios constantes de acuerdo a los resultados. Cuando ganamos cuatro partidos, muchos nos ponían como candidatos a pelear por algo bien importante, y la realidad es que nosotros somos un equipo para pelear un lugar en playoffs. Para eso estamos. No somos ni Peñarol de Mar del Plata ni Regatas de Corrientes. Cuando se pierde una serie de partidos, como nos pasó a nosotros, hay que estar con los pies sobre la tierra y marcar un objetivo corto que, en nuestro caso, es el viernes ante Libertad. Eso sí, si perdemos no nos vamos al descenso y si ganamos no salimos campeones. Eso hay que entenderlo e incorporarlo para tener tranquilidad a la hora de trabajar, sino se hace imposible. Sabemos que un triunfo nos puede hacer muy bien para ponernos bien de la cabeza, pero si no tenemos la intensidad necesaria es imposible ganarle a un rival como el que viene. Ese es el camino, sacrificarnos a base de energía.

¿Es un desafío personal encauzar desde lo mental a un equipo de estas características?

Sí, creo que sí. Es un desafío encauzarlos cuando toca perder y mantenerlos cuando toca ganar. Está claro que no tengo 50 años y por ende no hace 20 que dirijo la Liga Nacional. Por lo tanto, para mí es un desafío diario, cada vez que entro al Casanova es un desafío conmigo mismo y el equipo. Es una hermosa prueba que me toca todos los días para disfrutar mi trabajo. Conozco mi situación y por lo tanto es lo que le transmito siempre a mis jugadores: "nosotros somos un equipo que tiene desafíos diarios sin posibilidades de relajación". Por suerte, el mensaje se va entendiendo.

¿Cómo estás vos de ánimo en este momento de la temporada?

La verdad que me siento bien. Esto de jugar dos veces por semana ya me había pasado, salvando las diferencias, en la Liga B. Ganar dos partidos y subir rápido, y perder dos y bajar a la misma velocidad. Hay que tener mucho equilibrio, y eso la mayoría de las veces te lo da el entorno. Tengo un cuerpo técnico maravilloso, tenemos una relación muy linda de trabajo, de vivir el día a día que sirve para apoyarse y salir adelante en las difíciles. Además, siempre me apoyo en mis líderes, en Juan (Espil), Pepe (Sánchez), Pablo (Gil) y Ariel (Eslava). Cuando los líderes del equipo transpiran positivismo y dan a entender que todo se revierte con trabajo y paciencia, es mucho más fácil. Si esta clase de jugadores piensa que ese es el camino, uno se sube a esa idea y sigue trabajando. Eso da fuerzas para saltar cualquier obstáculo que se ponga en el camino.